El ‘liquidador’ de Caja Navarra se sentará en el consejo de CaixaBank hasta que se constituya la fundación

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Juan Franco ocupará el puesto de José Antonio Asiáin en el consejo de administración de CaixaBank, según anunció la entidad catalana a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Asiáin había presentado su renuncia tras conocer que el gobierno de Yolanda Barcina había decidido disolver los órganos de gobierno de Caja Navarra, entidad que presidía, y crear una gestora para pilotar su conversión en una fundación.

Franco es, de hecho, el presidente de esta comisión gestora de la CAN que deberá redactar los estatutos de la nueva entidad. Junto a él se encuentran en esta comisión José Antonio Razkin y Pedro Ugalde, dos veteranos funcionarios del Gobierno de Navarra.

Una vez que la comisión realice los estatutos, deberá elegir al patronato que gestione Caja Navarra. Hasta que se nombre a estos patronos, Franco seguirá sentándose en el consejo de CaixaBank. No obstante, las cantidades devengadas en razón de dicho puesto corresponderán y se abonarán directamente a la entidad Caja Navarra en la cuenta de ésta, según ha aclarado la entidad.

La carrera de Juan Franco Pueyo, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, estuvo ligada a la Universidad Pública de Navarra desde 1992 hasta 2007, cuando dio el salto al sector público como director general de Desarrollo Internacional del Gobierno de Navarra.

La designación de Juan Franco nace con fecha de caducidad, ya que en cuanto previsiblemente dejará su asiento en cuanto se designe el patronato. Además, la nueva normativa que prepara el Gobierno sobre la conversión de las cajas de ahorros en fundaciones bancarias, que entrará en vigor a finales del próximo año, contempla la “incompatibilidad” para ocupar al mismo tiempo un asiento en el consejo de administración de los bancos a los que las entidades transfirieron sus negocios financieros y uno en los patronatos de las fundaciones.

Asimismo, tanto consejeros como patronos deberán cumplir con unos estrictos requisitos de “honorabilidad” y “profesionalidad”.

Tras la absorción de Banca Cívica por parte de CaixaBank, la labor de Caja Navarra ha quedado reducida a realizar la obra social, cuyas dotaciones se nutrirán con el dinero que le generen sus dividendos en CaixaBank, donde posee un 1,24% del accionariado.