La venta del Palacio de la Música, primer examen para los nuevos responsables de Caja Madrid

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La venta del Palacio de la Música, adquirido en 2008 por Caja Madrid, es uno de los primeros asuntos que tiene sobre la mesa la recién constituida fundación, presidida por Carmen Cafranga, antigua socia de la mujer del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. La recaudación obtenida por desprenderse de este emblemático edificio podría servir para dar un balón de oxígeno a la dotación de la obra social.

En mayo de 2008 Caja Madrid el emblemático Palacio de la Música, situado en la céntrica Gran Vía madrileña, con el objetivo de volver a convertirlo en un auditorio que pudiera acoger toda la programación musical de la fundación. Cuatro años después, ni se ha reabierto al público ni hay fecha prevista para ello, aunque se habla de 2013, mientras que cada poco tiempo surgen rumores sobre una posible venta.

Esta misma semana, el diario Expansión publicaba que Mango negocia en exclusiva con la Fundación Caja Madrid la compra del Palacio de la Música. La empresa que preside Isak Andic tiene intención de convertir el inmueble, de 6.600 metros cuadrados, en una tienda de referencia. Otros nombres que han sonado para hacerse con el edificio han sido Primark, Gap o Uniqlo.

Sin embargo, será difícil que Caja Madrid pueda ganar o al menos recuperar dinero si finalmente alguien le compra el edificio. Según se comenta en los corrillos, junto a los 30 millones de euros iniciales invertidos en la compra, se suman al menos otros 15 millones que se han desembolsado en los últimos años para las obras de rehabilitación. Por ello, la intención de la entidad es obtener 50 millones con la venta, pero se da por descontado que tendrá que rebajar sus pretensiones.

Además, tal y como recuerdan algunos, los posibles compradores están más interesados en convertir el edificio en un centro comercial o de moda que en un auditorio o cine, por lo que las obras realizadas en los últimos años no les servirán de nada y deberán iniciarlas de nuevo. Caja Madrid ha pasado de destinar 252 millones de euros a su obra social antes del inicio de la crisis, a los 56 millones de 2012.