Los afectados por las preferentes impiden la protesta de los trabajadores de Novagalicia

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Novagalicia se encuentra en el ojo del huracán, atrapado entre el escándalo de las participaciones preferentes vendidas por las antiguas cajas gallegas y las protestas de los trabajadores por el plan de la entidad de acometer 2.500 despidos. Era cuestión de tiempo, por tanto que las reivindicaciones de ambos colectivos coincidiesen en el tiempo.

Eso es lo que ocurrió ayer frente a la sede de Novagalicia en La Coruña, cuando, como llevan haciendo desde el jueves, los afectados por las preferentes se concentraron frente a las puertas de las oficinas, impidiendo que los trabajadores de la entidad bancaria realizaran el paro de media hora en el exterior del edificio, tal y como habían previsto.

Finalmente, según publica La Voz de Galicia, los empleados del banco optaron por llevar a cabo su protesta en el interior del edificio para evitar incidentes, aunque avisaron de que su intención es repetir la protesta cada lunes.

Los afectados por las participaciones preferentes de Novagalicia han sido los más activos a la hora de dar a conocer  sus reivindicaciones, con movilizaciones semanales y actos de protesta variados a través de los que ya han logrado varias veces el cierre temporal de diferentes sucursales, incluida la sede del banco en La Coruña.

Los afectados también han protagonizado actos de protesta la Diputación de Pontevedra e incluso el propio parlamento gallego, cuyo Pleno interrumpieron el pasado diciembre. Novagalicia tiene en circulación 903 millones de euros en preferentes, procedentes de Caixa Galicia y Caixanova, aunque en una proporción desigual. Mientras la caja que dirigió José Luis Méndez suma 574,99 millones, la presidida por Julio Fernández Gayoso emitió preferentes por 328 millones.

Ahora, las protestas de los afectados por las preferentes compartirán protagonismo con las de los propios trabajadores de las entidades, que han puesto fin a la tradicional paz social que impera en la banca (hasta ahora todos los despidos han sido pactados con los representantes de los trabajadores). Novagalicia tiene intención de despedir a unos 2.500 empleados, medida que cuenta con el rechazo frontal de todos los sindicatos.