La caída de Amorós pone al ex presidente de la CAM, Modesto Crespo, en el punto de mira del Banco de España

El despido fulminante y sin derecho a indemnización de la directora general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), María Dolores Amorós, ha puesto en el punto de mira del Banco de España a su antecesor en el cargo, Roberto López Abad y al que fuera, hasta la intervención del supervisor, máximo responsable de la caja alicantina, Modesto Crespo.

Amorós accedió a la dirección general de la CAM en noviembre de 2010, hace menos de un año, en sustitución de Roberto López Abad, que en ese momento pasaba a encargarse de la dirección de Banco Base, el proyecto finalmente frustrado de fusión de la CAM con Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura.

Sin embargo, desde mucho eran notorios los problemas que atravesaba la CAM, que abrazó con entusiasmo el ‘boom’ inmobiliario que derivó en la actual crisis. Por ello, cada vez son más las voces que exigen responsabilidades a los anteriores gestores de la caja. De hecho, en la el informe que acompaña a la carta de despido de Amorós, los gestores del FROB destacan que la ya ex directiva cerró, antes de su ratificación en la asamblea, un acuerdo con el presidente Crespo para cobrar un sueldo anual de 593.040 euros, además de un renta vitalicia asegurada de 30.791 euros mensuales (369.497 euros al año), que se revalorizaría un 2% anual.

López Abad abandonó la entidad el pasado 30 de junio, un mes antes de la intervención, tras acogerse al plan de prejubilaciones. Según publica El Mundo, se aseguró unos 3,8 millones de euros en concepto de pensiones.

Por el momento, fuentes del banco de España, consultadas por EL BOLETÍN, han declinado hacer ningún comentario sobre la CAM ni la posibilidad de llevar a los tribunales a los anteriores gestores de la caja. Quienes sí han presentado sus respectivas denuncias contra ellos, tal y como ya adelantó este diario, son Manos Limpias, el 15-M y el partido Vecinos por Alicante.

División sindical

El despido de Amorós también se ha dejado notar en los sindicatos, donde se abren las primeras grietas. Si ayer, fuentes de Sicam, en declaraciones a EL BOLETÍN, optaban por la cautela hasta que se aclaren los cargos imputados” contra la ejecutiva, que tiene 20 días para recurrir el cese disciplinario, hoy CCOO ha calificado de “muy acertada” la decisión de su despido. En un comunicado, el sindicato ha exigido además “lo mismo” para el resto de directivos, ya que tiene “sospechas” de que los miembros del consejo de dirección de la entidad “han incurrido en las mismas irregularidades”.

Según la formación sindical, “su despido confirma lo que Comfia CCOO lleva denunciando desde hace meses: los gestores han estado mintiendo en cuanto a las cifras de la caja y se han aprovechado de la entidad en beneficio propio”.

Hasta el momento, CCOO y Sicam habían ido de la mano dentro de la denominada ‘unidad sindical’, formada por Sicam, UGT, CCOO y el Sindicato Vietnamita (que suman más del 70% de la representación laboral en la entidad). Al margen continúa CGT, que desde un primer momento exigió responsabilidades.