El Sabadell intenta recuperar los fondos retirados por los ‘pillados’ en las cuotas de la CAM

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Los clientes de la CAM atrapados en las cuotas participativas han retirado unos 1.000 millones de euros de otros ahorros que tenían en la entidad, y el Banco Sabadell, que acaba de tomar las riendas de la antigua caja alicantina, se ha volcado en recuperar estos fondos. Aunque no compensará con dinero a los 50.000 afectados, sí planteará un análisis caso por caso de cada situación para mantener la vinculación comercial.

Según publica el diario Las Provincias, quedarán fuera de esta política comercial los 6.000 empleados que recibieron ese producto como retribución en especie y los inversores que no reúnen el perfil de jubilado o ahorrador y que adquirieron las cuotas con fines especulativos.

El Sabadell no tiene obligación alguna sobre los tenedores de las cuotas participativas, ya que estos títulos quedaron fuera del proceso de venta de la entidad. Es decir, siguen dependiendo de la CAM, y en cuanto esta se convierta en fundación, serán amortizadas.

Según el folleto de emisión de las cuotas participativas enviado hace casi cuatro años a la CNMV, los cuotapartícipes sólo tenían derechos económicos que, en puridad, se limitaban al cobro de un dividendo que ha dejado de existir, y a la rentabilidad obtenida por la compraventa de los títulos.

El 23 de julio de 2008 la CAM sacó al mercado sus cuotas participativas. En total, colocó 50 millones de títulos a un precio de 5,84 euros. Lehman Brothers, que quebró sólo dos meses después, fue el banco colocador de la emisión. Un 65,5% de las cuotas (32,7 millones) se colocaron entre minoritarios, que tenían que realizar una inversión mínima de 3.000 euros. La CAM colocó otro 31% de los títulos (15,5 millones), entre inversores cualificados. 1,75 millones de cuotas se destinaron a empleados de la entidad.

La CAM fue la única entidad que se atrevió con estas cuotas participativas. Aunque otras cajas estudiaron seguir su ejemplo, el estallido de la crisis con la quiebra de Lehman, que cerró a cal y canto todos los mercados de capitales, les hizo echarse atrás.