Rajoy se niega a señalar responsables en el colapso de las cajas

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¿Comparecerán en el Congreso los antiguos gestores de Bankia? ¿Se creará una comisión de investigación sobre lo sucedido? El presidente del Gobierno ha eludido responder a estas y otras preguntas en la primera rueda de prensa que ofrece en solitario en la sede nacional del PP desde septiembre del año pasado. Mariano Rajoy se ha limitado a decir que el objetivo es recuperar la confianza de los inversores y garantizar los ahorros de los depositantes.

«No es la primera vez que se mete dinero público en una entidad financiera, pero después esa entidad ya refinanciada y saneada se va a vender y a recuperar la inversión que hace el Estado. La alternativa era la quiebra y eso no podemos permitirlo», ha afirmado Rajoy en una comparecencia en Génova que ha despertado gran expectación.

Desde septiembre de 2011, el líder del PP no protagonizaba una rueda de prensa en solitario en la sede nacional del partido y lo hizo para dar su opinión ante el anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero de adelantar las elecciones generales.

La cita de hoy se ha producido tras la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP en la que Rajoy ha expuesto a sus compañeros de filas la situación económica, los retos que hay por delante y ha hecho un balance sobre las medidas del Gobierno en los últimos meses.

Unos temas que han pasado a un segundo plano por la deriva del ‘caso Bankia’ y el aumento en la prima de riesgo que ha sobrepasado hoy la línea roja de los 500 puntos básicos. Todas las preguntas de los medios nacionales e internacionales en esta rueda de prensa se han centrado en ambos asuntos.

Unas cuestiones que ha sorteado Mariano Rajoy lo mejor que ha podido. Así, el líder del PP ha evitado señalar a los que fueran gestores de Caja Madrid, Bancaja o Bankia como los responsables de la nacionalización del grupo financiero. Ni el nombre de Rodrigo Rato, ni el de José Luis Olivas se ha podido escuchar de la boca del presidente del Gobierno que se ha esforzado por desligar el aumento de la prima con las dudas en torno al futuro de Bankia. “No creo que influya”, ha asegurado.

Incluso, Rajoy ha pasado la pelota a Grecia y a la Unión Europea. “Hay que disipar las dudas en torno al Euro, Europa debe fijar con claridad el objetivo al que vamos, que es más integración fiscal, más integración monetaria y más integración política. El Euro es un proyecto irreversible”, ha remarcado Rajoy.

En estos esfuerzos por señalar a los responsables de la situación de Bankia, Mariano Rajoy ha negado de nuevo la creación de una comisión de investigación al respecto, tal y como piden los grupos parlamentarios, y se ha limitado a recordar que en la pasada legislatura se acordó la creación de una subcomisión para que compareciesen responsables financieros.

Tampoco ha disipado las dudas sobre cómo se inyectará dinero en esta entidad. “Aún no hay una decisión tomada al respecto, eso son decisiones del Gobierno y aún no hay nada”. Eso sí, se ha esforzado en negar que se vea afectado el déficit o se aumenten algunos impuestos en los próximos meses. Repercusiones de la nacionalización de Bankia que incendiaría aún más el debate en torno a este grupo financiero.

Una polémica que ha tratado de atajar alegando que “había que garantizar los ahorros” de los clientes y la “necesidad de sanear la entidad y recuperar la confianza de los inversores”. “Lo más cómodo hubiera sido mirar hacia otro lado».

Entre pregunta y pregunta sobre Bankia, los temores a un rescate de España han entrado a escena en esta rueda de prensa. Un escenario que el presidente del Gobierno no contempla. “No va a haber ningún rescate”, ha dicho rotundamente.

La comparecencia de Rajoy, de apenas 40 minutos, ha llegado a su fin con una pregunta sobre la campaña que ha iniciado el PSOE para que la Iglesia pague el IBI y si el PP hace frente a este impuesto por sus sedes. “Génova sí paga el IBI”, ha desvelado el líder de los populares que ha demostrado que esta cuestión la tenía preparada de antemano.

“Lo he preguntado esta misma mañana”, ha señalado Rajoy que ha tirado de datos y hemeroteca para recordar que la Iglesia cuenta con este privilegio desde 1979. Por ello, ha arremetido con dureza contra los socialistas, y en concreto contra Alfredo Pérez Rubalcaba, por centrarse en este tema en la actual situación económica y cuando estuvieron en el Gobierno. “¿Quieren que denunciemos ahora un tratado internacional? Con mi apoyo no, con la que cae no hay que dividir a la gente”, ha remarcado.