La CAM atrapa en sus cuotas participativas a más de 50.000 clientes

Alrededor de 60.000 minoritarios, la mayoría clientes, podrían haber quedado atrapados en las cuotas participativas de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), que acumulan en apenas dos días un desplome superior al 70%, sin que tengan ninguna protección ante las posibles pérdidas de su inversión, ni derecho alguno de decisión sobre el futuro de la entidad alicantina.

Según el folleto de emisión de las cuotas participativas enviado hace tres años a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los cuotapartícipes no tienen ningún derecho político ni influencia en las decisiones del consejo de administración o de la asamblea de la entidad alicantina. La única alternativa es que se hubiera creado un sindicato de cuotapartícipes con representación en la asamblea, pero la CAM descartó esta medida.

Sólo tienen derechos económicos que, en puridad, se limitan al cobro de dividendos siempre que haya beneficios, y a la rentabilidad obtenida por la compraventa de los títulos, que encadena dos días consecutivos de caída libre. Los tenedores de las cuotas, una vez suspendida la amortización de los títulos que estaba prevista en septiembre, se encuentran ahora con dos alternativas: Por un lado, y según el folleto de emisión, tienen “derecho a ceder sus cuotas participativas a la CAM y a obtener su valor de mercado en caso de fusión de la caja”. Hoy las cuotas se negociaban en el mercado continuo por debajo de un euro, un 85% por debajo del precio de su debut (5,84 euros) hace más de tres años.

Si finalmente el Banco de España no encuentra un comprador para la CAM y se ve obligado a liquidar la entidad para venderla por partes, “los cuotapartícipes tienen derecho a obtener el reembolso del valor liquidativo de las cuotas participativas”. Sin embargo, es una incógnita cuál podría ser este precio, ya que el supervisor querrá proteger lo máximo posible la inversión pública.

El 23 de julio de 2008 la CAM sacó al mercado sus cuotas participativas. En total, colocó 50 millones de títulos a un precio de 5,84 euros. Lehman Brothers, que quebró sólo dos meses después, fue el banco colocador de la emisión. Un 65,5% de las cuotas (32,7 millones) se colocaron entre minoritarios, que tenían que realizar una inversión mínima de 3.000 euros. Teniendo en cuenta estas cifras, algo más de 60.000 minoristas, la mayoría clientes de la CAM, se hicieron con estos títulos, ahora en el aire.

La CAM colocó otro 31% de los títulos (15,5 millones), entre inversores cualificados. 1,75 millones de cuotas se destinaron a empleados de la entidad.

La conversión en banco de la CAM ha dejado ‘fuera de juego’ las cuotas participativas que emitió la caja alicantina hace tres años, cuando colocó 50 millones de títulos a un precio de 5,84 euros cada uno. En principio estaba previsto que estas cuotas se amortizaran a un precio de 4,77 euros, pero el Banco de España decidió esta semana echar para atrás esta medida, aprobada antes de la intervención, lo que ha desatado el pánico entre los inversores. Las cuotas se cotizaban hoy a media sesión por debajo de un euro, lo que se traduce en una caída en dos días de más de un 70%.

Nuria Álvarez, analista de Renta 4, ha señalado, en declaraciones a EL BOLETÍN, que es lógico que los inversores hayan comenzado a “asumir las pérdidas” sin arriesgarse a que “los precios del mercado se recuperen”. No sólo es una incógnita el precio al que finalmente se pagarán las cuotas, sino también “cuándo” se realizará este pago. “podría ser en tres meses, igual que en seis o un año”, explica la experta.

Las cuotas cerraron la sesión de hoy en 1,31 euros, una caída del 23% respecto a ayer. Los títulos de la entidad han perdido un 61,47% desde el pasado miércoles, cuando los administradores provisionales anunciaron la suspensión de la asamblea que iba a aprobar su amortización por 4,77 euros.

La jornada fue de nuevo convulsa. En la apertura de la sesión las cuotas participativas volvían a encontrarse inhibidas ante la incapacidad de encontrar compradores, por lo que finalmente Sociedad de Bolsas decidía ampliar el rango estático del valor con la esperanza de que se cruzase alguna operación. Los títulos regresaron al parqué poco antes de las once de la mañana con un nuevo desplome, en este caso de un 46,4% hasta colocarse en 0,91 euros cada una.

Los consejeros de la CAM se dejan 50.000 euros por su inversión en las cuotas

Los miembros del consejo de administración de la CAM han perdido casi 50.000 euros de su inversión en las cuotas participativas de la entidad en apenas dos días, tras la decisión de los nuevos administradores provisionales de suspender la amortización de los títulos a un precio de 4,77 euros.

Según la memoria de buen gobierno, los consejeros de la entidad tenían de manera directa o indirecta 12.420 cuotas participativas. Si se hubiese realizado la amortización a 4,77 euros, estos títulos habrían estado valorados en aproximadamente 60.000 euros. Sin embargo, el paso atrás dado por los gestores colocados por el Banco de España, ha desatado el pánico entre los inversores, llevando a los títulos a un desplome de más del 70% y dejando las carteras de los consejeros ligeramente por encima de los 11.000 euros.

A media sesión del viernes, los títulos cotizaban en el mercado continuo en 1,17 euros, desde los 3,40 euros del miércoles, aunque a lo largo de la sesión llegaban a situarse por debajo del euro.

Aniceto Benito, con 3.482 títulos, es el principal damnificado, seguido de Armando Sala, con un paquete de 2.744 cuotas. Pere Joan Devesa, que a finales de marzo realizó algunas operaciones de compraventa, tiene 1.650 cuotas. Juan Pacheco tiene 1.333; Manuel Mulas, 1.600; Ginés Ripoll, 1.205. La directora general de la CAM, María Dolores Amorós, apartada de su puesto por los administradores provisionales, tiene 480 cuotas.

Sin embargo, no consta que el presidente de CAM, Modesto Crespo, tuviese dinero invertido en la entidad. En total, el consejo controlaba alrededor del 0,044% de los títulos, mientras que la caja mantiene el 0,28%, 143.873 cuotas, en autocartera.

Lehman Brothers, el banco colocador de las cuotas de la CAM

La coincidencia ha querido que los nombres de Lehman Brothers y Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) hayan quedado vinculados para siempre en la historia por las cuotas participativas de la entidad alicantina. El malogrado gigante bancario estadounidense actuó como coordinador y bookrunner en la emisión de estos títulos en julio de 2008, apenas dos meses antes de tener que declararse en quiebra. Hoy las cuotas volvían a desplomarse ante el temor de que se conviertan en una inversión perdida.

En problemas se encuentra ahora la CAM, intervenida el pasado 22 de julio por el Banco de España por el deterioro de su capital. La institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez inyectó 2.800 millones en la entidad alicantina mediante la compra de acciones a la espera de abrir un proceso para adjudicarla al mejor postor.