La Iglesia se asegura el control de la Obra Social de Cajasur

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El Cabildo Catedralicio de Córdoba se dispone a crear una fundación para controlar un porcentaje del 10% de la obra social de la entidad resultante de la fusión entre Cajasur y Unicaja, según informaciones del diario Córdoba, que cita fuentes solventes.

Esta fundación, cuya directiva caerá sobre seis autoridades del Cabildo, exigirá una dotación mínima de seis millones de euros al año, y ocho millones de euros en los tres primeros años, según el diario cordobés. Esta asociación se formaría antes del proceso de la fundación, y recibirá la propiedad de varios inmuebles.

Fuentes de la Diócesis de Córdoba consultadas por EL BOLETÍN no han querido hacer declaraciones a este respecto. En cuanto a las fuentes de Cajasur consultadas, no han querido confirmar ni desmentir ninguna de las informaciones, y se remiten al acuerdo entre los consejos de administración de Unicaja y la caja cordobesa para crear una entidad única que también comprendería a la Caja de Jaén.

Cajasur necesitaría 1.050 millones de euros, según las informaciones periodísticas surgidas en distintos medios, que citan fuentes cercanas a la negociación. De este monto, 440 millones se financiarán mediante una emisión de preferentes con vencimiento a 17 años, según El País.

De los restantes, la entidad necesitará 550 millones para cubrir créditos morosos de una cartera de 610 millones de préstamos fallidos, que serían solicitados al Fondo de Garantía de las cajas. El resto sería asumido por la entidad resultante de la fusión. De esta manera, Cajasur no necesitaría recurrir a los fondos del FROB.

Las fuentes de la Diócesis de Córdoba consultadas por EL BOLETÍN no se han defendido de las acusaciones de clientelismo e intereses corporativos distintos a los de los clientes que El País ha denunciado de fuentes de Cajasur, y se han remitido a la propia caja. Las fuentes oficiales de la caja cordobesa tampoco han querido hacer ninguna aclaración al respecto.

Por otro lado, los sindicatos se han felicitado porque las partes implicadas en la fusión hayan garantizado el acuerdo laboral para que el proceso se lleve a cabo.

En una nota de Comfía, la central sindical recordó que en reiterados pronunciamientos públicos siempre se ha opuesto frontalmente a «cualquier proceso de fusión que no responda a los intereses de las plantillas”.

La reforma de la Ley de Cajas de Ahorros andaluza que se prevé acometer para permitir la operación de fusión entre Unicaja y Cajasur iría dirigida a aumentar el número de miembros del consejo de administración para “dar cabida a entidades fundadoras”, según dice Europa Press de Sevilla de fuentes financieras.

Por otro lado, el Gobierno regional considera que ha cumplido con su función en Caja Castilla La Mancha, pues “ha hecho lo que tenía que hacer”, y ha pedido al Banco de España, que “depure las responsabilidades que se deriven de la anterior gestión”. De este modo se pronunció la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, durante la rueda de prensa que ofreció hoy, respecto a los últimos informes que el BdE ha emitido sobre la entidad, y en concreto sobre los pliegos de cargos a ex consejeros.

En cuanto a las cajas catalanas, el presidente de la Generalitat, José Montilla, y el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, abogaron hoy por fusiones entre cajas de ahorro de una misma comunidad autónoma.

Montilla se mostró partidario de que las posibles fusiones en las que se vean involucradas las cajas catalanas se circunscriban al ámbito territorial catalán y no se hagan con cajas de otras comunidades autónomas. Asimismo, Beteta dijo que “no se observa”, en el movimiento de fusiones existente entre cajas de ahorros, “matrimonios interregionales”.

En Caja Madrid, una vez que Esperanza Aguirre ha cerrado un pacto con el PSM, IU, CCOO, UGT y Comfía para reformar los órganos de Gobierno en Caja Madrid, ahora sólo queda que la entidad inicie el proceso electoral que debe culminar con la sustitución de Miguel Blesa. Sin embargo, el inicio de este proceso está en manos de un afín a Alberto Ruiz Gallardón, lo que podría abrir un nuevo frente de división en la caja.

Fernando Serrano se encuentra al frente de la comisión de control, que debe reunirse para acordar la composición de la comisión electoral, primer paso para la renovación. Una cita que por el momento está en el aire y que podría retrasarse al mes de septiembre. Y es que en algunos círculos políticos se recuerda que en el pacto no se ha incluido a la facción ‘gallardonista’ de la caja.

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