Las cuatro cajas que recibirán ayudas públicas deberán ‘despedir’ a la mitad de sus consejeros

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CAM, Catalunya Caixa, Novacaixagalicia y Unnim, las cuatro cajas que han solicitado ayudas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), deberán realizar un drástico recorte en sus consejos de administración, que afectará a más de la mitad de sus consejeros.

Según el decreto de solvencia aprobado en febrero por el Gobierno, dentro de las normas de “buen gobierno” que deberán cumplir todas las cajas que acudan al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), “el número de miembros del órgano de administración no será inferior a cinco, ni superior a quince”. De ellos “al menos un tercio serán consejeros independientes”, según la normativa.

Ninguna de las cuatro cajas cumple con estos dos requisitos. Unnim, nacida de la fusión de Caixa Sabadell, Caixa Manlleu y Caixa Terrassa, tiene 24 consejeros en su máximo órgano de gobierno. La entidad, que necesita 568 millones de euros, ha reconocido la posibilidad de tener que acudir al FROB, aunque negocia a contrarreloj para encontrar alguna alianza. 22 consejeros tiene la gallega Novacaixagalicia, con un agujero de 2.622 millones de euros, mientras que Catalunya Caixa mantiene en su consejo 21 miembros. La catalana necesita 1.718 millones de euros.

En el caso de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), el número de consejeros asciende a 20, ninguno de ellos, como en los casos anteriores, independiente. La caja alicantina ha solicitado 2.800 millones de euros al FROB, la mayor solicitud de todo el sector, que supondrá, en el caso de que no encuentre un socio para una fusión, su práctica nacionalización. De hecho, el secretario general de Comfia-CCOO, José María Martínez, llegó a pedir hace dos semanas el cese de la cúpula directiva de la CAM, porque, a su juicio, es “responsable del fiasco y la gestión de la propia entidad”.

No obstante, la nueva ley deja vericuetos abiertos para poder soslayar la marcha de estos consejeros. Según explican los expertos consultados por EL BOLETÍN, el límite de consejeros se aplicará al nuevo banco que se constituya, y no al órgano de gobierno de la propia caja, por lo que en principio los actuales miembros podrían mantener sus puestos, aunque alejados de todo poder de decisión sobre el negocio financiero. Fuentes cercanas al Banco de España, señalan además que “aún es pronto” para plantearse estos recortes. Primero, las cajas deberán presentar sus planes de recapitalización detallados al FROB, que será finalmente el que autorice o no las ayudas en septiembre.

Caja España-Duero lidera el ‘ranking’ de consejeros con nada menos que 34 miembros, aunque en su caso no deberá recortar puestos tras haber llegado a un acuerdo para fusionarse con Unicaja a través de la creación de un banco, controlado en un 63% por la andaluza y en un 37% por la castellana.

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