Los internautas hacen campaña por la salvación de Cacaolat

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Los internautas han convertido la crisis de Cacaolat, una de las empresas de los Ruiz-Mateos, en uno de los temas del momento de Twitter. El ‘levantamiento’ se ha producido después de que haya corrido como la pólvora el rumor de que los míticos batidos de la marca desaparecerán de los supermercados.

Según publicaba hoy La Vanguardia, Cacaolat, la única empresa en concurso de los Ruiz-Mateos en la que la familia mantiene el control administrativo, ha decidido concentrar la producción hacia la hostelería, lo que supondrá la salida de sus productos de los supermercados.

Esta noticia no ha sido bien acogida entre los seguidores virtuales de la marca, que quieren seguir disfrutando de los batidos de Cacaolat. Por ello, han lanzado en Twitter una plataforma bajo el lema ‘Salvemos Cacaolat’, que se ha convertido en ‘trendic topic’ en poco tiempo. Además, los internautas se han animado unos a otros rescatando noticias sobre posibles interesados en adquirir la firma catalana.

En este sentido, el temor por el futuro de Cacaolat se ha incrementado al conocer la causa de dicha noticia. El fabricante de los envases de tetrabrik para los batidos de la firma catalana es su empresa matriz, Clesa, otra de las firmas de los Ruiz-Mateos en concurso de acreedores, cuyas fábricas se encuentran paradas desde hace semanas.

No obstante, el miedo a la desaparición de la firma se debe también la decisión de Proactivia, el fondo inmobiliario propietario de la planta barcelonesa, que ha presentado una demanda de desahucio contra Cacaolat. Según Expansión, Proactiva compró en 2007 a Clesa la planta de Cacaolat por 97 millones, con el aval de Dhul y Nueva Rumasa. Sin embargo, la firma lechera debe casi dos millones de euros al fondo por el impago del alquiler mensual de 400.000 euros acordado por el uso de las instalaciones de esa fábrica.

El objetivo de Proactiva, según este diario, es hacer uso del derecho de opción de venta acordado en el contrato, una cláusula que obliga a Clesa a recomprar la fábrica por 115 millones de euros. Tras el rechazo de los Ruiz-Mateos ante tal operación, el fondo ha reclamado a la firma lechera una indemnización de 42,5 millones, una cifra que corresponde al capital aportado hasta el momento por los socios del fondo, que pretenden recuperar su inversión.

Aunque parece que no todo queda ahí. Tal y como publicó La Vanguardia hace unas semanas, los Ruiz Mateos vaciaron la caja de Cacaolat para financiar otras empresas. Concretamente, desde el 1 de enero de 2010, cuando la firma catalana materializó su segregación de Clesa, dio préstamos de 17 millones a la firma lechera, que controla el 95% de su capital, además de avalarle deudas por otros 2 millones de euros.

La continua ‘sangría’ dejó a Cacaolat al borde de la quiebra, por lo que la familia jerezana tuvo que solicitar el concurso voluntario de acreedores en los juzgados mercantiles de Barcelona.

Por su parte, tal y como confirman El País y El Mundo, fuentes de la firma de batidos se han apresurado a desmentir que los problemas económicos de la empresa catalana vayan a dejar a los supermercados y los consumidores sin sus batidos, aunque los internautas confían poco en estas palabras. La corriente pro Cacaolat ha comenzado.

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