La polémica de la CAM escribe un nuevo capítulo con el reparto de dividendo

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La CAM, la caja que más ayudas ha solicitado al FROB (2.800 millones de euros), sigue un día más en el centro de todas las polémicas. Ahora, las principales críticas se relacionan con la decisión de la Asamblea de la entidad de aprobar el reparto de un dividendo de 0,16 euros por cuota participativa, lo que supondrá un desembolso total de ocho millones de euros, que además duplica la remuneración obtenida por los tenedores de este papel el año pasado.

Otra extraña coincidencia que ha caldeado el ambiente, es el hecho de que el consejo de la caja hiciera esta propuesta a su Asamblea el mismo día en que Cajastur, Caja Extremadura y Caja Cantabria, sus socias en el proyecto Banco Base, deicidieran romper la fusión ante supuestos problemas en la valoración de los activos de la entidad alicantina. Unas discrepancias que se vieron confirmadas, de hecho, al día siguiente por la petición de ayudas públicas de la que hablábamos antes.

La historia del accidentado dividendo de la caja alicantina, sin embargo, aún se iba a complicar más en los días siguientes. A pesar de este aumento de la retribución al partícipe, y contra la lógica habitual en estos casos, según la opinión de algunos analistas consultados por este diario, la cotización de estos papeles emprendió una trayectoria bajista que parece imparable. Al cierre de esta edición, cuando han transcurrido sólo cuatro sesiones desde la aprobación de esta generoso e inesperado premio para los partícipes, la cotización de las cuotas cae un 8,4%, con lo que ya acumula pérdidas del 17% en lo que va de año 2011.

Además, su volumen negociado se ha cuadruplicado en los últimos días desde una media anual de casi 80.000 títulos intercambiados por sesión, a los 380.000 que se registraban hoy, lo que contrasta con la escasa liquidez intradía que suele presentar el valor frente a la media de las cotizadas.

Ayer, el precio de mercado de cada participación perdió el umbral de los 5,84 euros, valor con el que debutaron en Bolsa en julio de 2008. En esa fecha fueron admitidas a negociación 50 millones de participaciones. Del precio, 2 euros constituyen el valor nominal y los restantes 3,84 euros fueron la prima de emisión.

El valor de la OPS ascendió a 292 millones de euros, con un valor nominal total de 100 millones. En aquel momento, la CAM, gracias a esta revolucionaria decisión se había convertido, según muchos artículos de la época, en la entidad que marcaría el camino por el que tendrían que transitar las demás en el futuro. Obviamente no ha sido así.

Sin embargo, por extraña y cuestionable que haya sido la decisión de la caja de aprobar este dividendo, poco antes de solicitar a todos los contribuyentes una descomunal inyección de fondos públicos para seguir en pie, lo cierto es que se trata de una decisión completamente legal. Y por eso el Banco de España no ha podido evitar el pago del dividendo, muy a su pesar de que los planes de futuro para la CAM, según algunos fuentes financieras, incluyan casi con toda seguridad el troceo de la entidad y su subasta entre terceros.

Los expertos peor pensados del mercado señalan, además, que el hecho de que se desconozca aún la fecha final en que se producirá el pago de dividendo, con tope el próximo 30 de abril, se permitiría a los inversores de mayor peso en CAM deshacer posiciones en el valor con importantes descuentos, debido a la situación que atraviesa la caja tras su expulsión de Banco Base y recomprarlas en el momento en que se conozca el día de pago, lo que les proporcionaría una doble plusvalía. Otras versiones hablan de una estrategia simple de descuento de cupón.

Este periodo de treinta días fue marcado por la propia CAM, según sus fuentes oficiales, para evitar que el abono tuviera que producirse en la sesión siguiente a su aprobación en la Asamblea, lo que hubiera disparado la negociación especulativa de las cuotas. Sin embargo, el día del pago aún está sin definir y la entidad valenciana no se ha querido pronunciar al respecto, aunque sí se ha afirmado que podría darse en cualquier momento una vez se notificase al regulador la fecha escogida. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha confirmado esta información.

Pero, esta ha sido la segunda versión que la caja ha proporcionado a este diario. En la primera, aseguraban que la entidad ya había comenzado a abonar el dividendo, aunque no disponían de la información completa. Finalmente el portavoz consultado aseguró que se trataba de un error.

Otra característica notable de la accidentada negociación de las cuotas participativas de la CAM en las últimas cuatro sesiones es que Gesamed, sociedad de valores filial de la caja, ha estado siempre a la cabeza del grupo de los vendedores. Hoy mismo ha gestionado el 53% de las operaciones, muy por encima del 18% de Renta 4.

Entre las operaciones de venta más sonadas de las últimas sesiones se coloca la efectuada por Pere Joan Devesa, consejero de la caja. Devesa vendió 6.176 títulos de la caja el pasado día 24 de marzo por valor entre 6,38 y 6,30 euros cada participación, ya que no se habían comenzado a producir las caídas en su cotización.

La polémica parece destinada a durar aún unos días más y, al menos hasta el cierre de esta edición, la CAM mantenía su silencio sobre la fecha que elegirá para pagar el dividendo a sus partícipes. Un grupo de afortunados que, probablemente, están a punto rentabilizar por última vez la inversión de riesgo en la que han tomado posiciones.

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