El Santander, “resignado” a contribuir al pago de la reforma financiera

El consejero delegado de Banco Santander, Alfredo Sáenz, ha expresado su “resignación” por el hecho de que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), financiado por las propias entidades, tenga que costear la finalización de la reforma financiera.

“No es que nos guste”, ha aclarado haciendo gala de su sentido del humor, pero “también comprendemos” que el Gobierno no quiera inyectar más dinero público en el sector financiero, más si cabe tras el agresivo programa de recortes llevado a cabo por el Ejecutivo desde la toma de posesión de Mariano Rajoy.

En ese sentido, el consejero delegado ha señalado que aún no se sabe cómo se nutrirá al FGD, que ha quedado prácticamente seco tras las subastas de la CAM y Unnim. Las opciones que baraja el Gobierno son que las entidades realicen una derrama o que concedan un crédito al Fondo. “Al final es lo mismo”, ha explicado Sáenz, “lo importante es que se ponga la cantidad”.

Desde el año pasado, las aportaciones que por Ley deben realizar los bancos al FGD se han elevado al dos por mil (antes era un 0,6 por mil), lo que en el caso del Santander representa un desembolso anual de 240 millones de euros.

Durante la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados de la entidad, Sáenz ha adelantado también que el grupo realizará los saneamientos de activos inmobiliarios exigidos por la reforma financiera del Gobierno “contra plusvalías”.

Sáenz, que ha aclarado que algunas de estas plusvalías ya se han realizado, como la desinversión en Colombia, aunque no están contabilizadas, ha señalado que al banco le quedan apenas unos 1.000 millones de saneamientos que realizar. En ese sentido, ha recordado que el Santander realizó el año pasado una dotación para activos inmobiliarios de 1.800 millones de euros «que no hizo nadie más».

Según reconoció Banco Santander, tiene unas necesidades adicionales de 6.100 millones de euros, de los que estos 1.800 millones ya se cargaron contra los resultados del grupo correspondientes al cuarto trimestre de 2011, y otros 2.000 millones constituyen el ‘buffer’ de capital exigido por la norma y están cubiertos con el excedente de capital ya existente.

Serán los restantes 2.300 millones de euros se cubrirán contra las plusvalías que se obtengan durante el año (de los que 900 millones de euros provienen de la plusvalía por la venta de Banco Santander Colombia). También está prevista para este año la salida a Bolsa de la filial en México, según ha explicado Sáenz, aunque aún no se sabe en qué mes se realizará la IPO, pero ya está en proceso.

Sobre la posibilidad de adelantar las provisiones requeridas por el decreto aprobado por el Gobierno, como han realizado CaixaBank y Bankinter, el consejero delegado ha destacado que «por exigencias contables no se pueden realizar las provisiones hasta que se ajusten los precios reales» de los activos inmobiliarios. La razón es que el Santander, al igual que BBVA, que tampoco ha anticipado los saneamientos, cotiza en Nueva York y debe cumplir también con los requerimientos de la SEC.

En cuanto a la opción de que el Gobierno cree un banco malo que aglutine los activos inmobiliarios, Sáenz ha aclarado que «no necesitamos ninguna sociedad inmobiliaria ni ninguna fórmula» para agilizar la venta de inmuebles. Sólo en el primer trimestre del año, el Santander vendió 900 millones de euros en activos adjudicados.

Beneficios

Banco Santander obtuvo en el primer trimestre de 2012 un beneficio atribuido de 1.604 millones de euros, un descenso del 24% con respecto al mismo período de 2011 debido básicamente al fuerte aumento de las provisiones para insolvencias, que se elevaron un 51% hasta los 3.127 millones, según ha comunicado la entidad.

Dichas dotaciones se realizaron íntegramente con cargo al beneficio ordinario, ya que en el trimestre no se han producido plusvalías extraordinarias, y han permitido mejorar en un punto la cobertura de morosidad, hasta el 62%.

Según ha explicado la entidad, aumento de dotaciones está vinculado a la fuerte demanda de provisiones por la situación económica de España y Portugal, al crecimiento de la actividad crediticia en Latinoamérica y a que ha finalizado el impacto favorable derivado del uso de las provisiones genéricas acumuladas en años anteriores para cubrir las necesidades de dotaciones para insolvencias.

En el primer trimestre de 2011 se utilizaron 356 millones de genéricas dotadas anteriormente, de modo que no se cargaban a la cuenta de resultados del trimestre, mientras que en este año se han dotado 99 millones para genéricas.

La tasa de morosidad del Grupo se situó en el 3,98%, lo que supone un aumento de 0,37 puntos con respecto a un año antes y nueve centésimas en el trimestre. En España, la morosidad alcanzó el 5,75%, con un aumento de 1,18 puntos en el año, afectada por la caída del crédito.

En cuanto a la solvencia, Banco Santander supera el requisito de core capital del 9% que exige la EBA para cierre de junio de este año y se sitúa ya en el 9,11%. Bajo los criterios internacionales que marca Basilea II, el core capital de Banco Santander alcanza el 10,1%.