Los sindicatos acusan a Banca Cívica y CaixaBank de acordar la fusión a sus espaldas

La fusión por absorción de CaixaBank y Banca Cívica ha causado un malestar creciente entre los sindicatos, que critican que, a diferencia de otros acuerdos similares aprobados en el sector, las directivas no comunicaron a los representantes de los trabajadores la operación hasta que ésta fue casi un hecho.

Fuentes sindicales han criticado, en declaraciones a EL BOLETÍN, que las directivas de ambas entidades no presentasen previamente a los trabajadores el proyecto, teniendo en cuenta que supondrá previsiblemente un fuerte ajuste de personal, aunque, sobre ese asunto, mantienen la prudencia para no “poner la venda antes de la herida”. Sí piden que todas las medidas que se lleven a cabo “sean pactadas y no traumáticas”.

Las mismas fuentes señalan además que aún no han mantenido ninguna reunión con las cúpulas directivas. “Todo lo que sabemos es por la prensa”, se lamentan, y “aún no sabemos cómo se va a desarrollar el proyecto”. CaixaBank y Banca Cívica anunciaron su fusión a finales de marzo, pero todavía quedan muchos flecos pendientes y debe ser refrendado por las diferentes asambleas de las cajas participantes. Por ello, en la agenda de sus directivas aún no hay una fecha prevista para reunirse con los representantes de los trabajadores.

El sector da por descontado que la absorción obligará al cierre de al menos unas 1.000 sucursales y a la salida de unos 3.500 empleados, aproximadamente un 10% de los 35.000 que ambas entidades suman. El grueso de los recortes se producirá previsiblemente en Banca Cívica, donde, ya antes de la fusión, la directiva negociaba con los sindicatos un ajuste de1.480 personas.

El recorte se suma al aplicado durante el pasado ejercicio, que conllevó la salida de otros 1.100 trabajadores de Banca Cívica a través de prejubilaciones (para mayores de 55 años y manteniendo el 83,5% de su salario).

CaixaBank comprará Banca Cívica en una operación de canje de acciones valorada en 976 millones de euros que no requerirá de petición alguna de ayudas públicas. Cuando la absorción se complete, la entidad resultante será en la entidad financiera líder del mercado español, con más de 340.000 millones en activos.

La fusión anunciada unirá a la antigua La Caixa con la alianza de Banca Cívica que componen Caja Navarra, Caja de Burgos, CajaSol y Caja Canarias. Tras la operación, incluyendo la conversión de todas las obligaciones convertibles ya emitidas y la recompra de las participaciones preferentes de Banca Cívica, La Caixa conservará el 61% del capital de CataixaBank, y el 35,6% será ‘free float’, por lo que Banca Cívica controlará apenas un 3,4%: Cajasol y Caja Navarra ostentarán un 1% cada una, y Caja de Burgos y Caja Canarias un 0,7%.