Las fortunas valencianas comienzan a dar la espalda a Bankia

La disputa abierta entre Rodrigo Rato y José Luis Olivas comienza a causar daños en la imagen de Bankia en la Comunidad valenciana. El último ejemplo por el momento, el de un empresario levantino con vínculos familiares con el consejo de la entidad, que ha decidido traspasar la gestión de su sicav a Banif.

En concreto, y según publica Valenciaplaza.com Federico Ferrando Giner ha traspasado la gestión de Gefix Inversiones (la sicav que preside) desde Bankia hasta Banco Banif.

Se da el caso de que Federico Ferrando es hermano de Rafael, consejero de Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de Bankia, en representación de Bancaja, y ex presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval), la patronal empresarial valenciana.

Gefix Inversiones, que fue inscrita en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el 30 de octubre de 2003, redujo su patrimonio durante el pasado año en un 29,4%. O lo que es lo mismo: en 923.000 euros, al pasar de los 3,158 millones hasta los 2,235 millones. La sociedad de inversión de capital variable acumuló una rentabilidad negativa durante 2011 del 6,81%.

No es la primera vez que se pone de relieve la mala imagen de Bankia en la Comunidad valenciana, donde los empresarios miran cada vez con peores ojos al banco surgido de la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco entidades de menor tamaño. La raíz de las tensiones, el enfrentamiento entre Rodrigo Rato, presidente de Bankia, y José Luis Olivas, presidente de la caja valenciana, así como la intervención de Banco de Valencia a finales del año pasado.

El banco regional, presidido hasta el verano por Olivas, fue intervenido por el Banco de España a finales del año pasado ante su complicada situación, sin que Bankia, su principal accionista, saliese a su rescate, y dejando atrapadas en él a algunas de las familias más influyentes de la Comunidad valenciana.

El enfrentamiento entre Madrid y Valencia se hizo patente cuando el consejo de administración de BFA solicitó una auditoría de las cuentas de Banco de Valencia, ante las sospechas de que Bancaja, de quien Bankia heredó su participación, no fue del todo sincero a la hora de firmar el contrato de fusión.

Si la auditoría externa da la razón a Rato, Bancaja podría perder cuota de poder en el grupo, en beneficio del resto de socios. Caja Madrid controla actualmente el 52% del BFA, por el 37% que controla Bancaja, mientras que el 11% restante se lo reparten entre las cinco cajas pequeñas que completaron el proceso (Caja Segovia, Caja Ávila, Caja Rioja, Caja Insular de Canarias y Caixa Laietana).