CaixaBank ultima la compra de Banca Cívica

CaixaBank ya ha concluido la ‘due dilligence’ de las cuentas de Banca Cívica y la presentación de una oferta formal es inminente, según han señalado fuentes del sector financiero a EL BOLETÍN, lo que parece alejar definitivamente la opción de que el banco de La Caixa se fusione con Bankia.

La fusión entre Bankia y CaixaBank se convirtió en la comidilla del sector hace unas semanas, pero finalmente la entidad catalana se ha decantado por Banca Cívica, un hueso más fácil de roer que el banco que preside Rodrigo Rato, que necesita algo más de 5.000 millones de euros para hacer frente a los saneamientos del ladrillo que ha exigido el ministro De Guindos.

La situación de Banca Cívica tampoco es del todo cómoda, con la necesidad de sanear 2.031 millones de euros, por lo que CaixaBank podría solicitar un esquema de ayudas públicas similar al recibido por Unicaja para la absorción de Caja España-Duero. No obstante, el banco que preside Isidro Fainé podría tener músculo financiero suficiente para hacerse con Banca Cívica sin apoyos externos.

Según publica El País, la oferta que ultima el banco de La Caixa podría valorar la entidad liderada por Cajasol y Caja Navarra por debajo de los 2,37 euros por acción a los que cerró ayer. A media mañana, los títulos de Banca Cívica se dejaban un 7,60% hasta colocarse en 2,19 euros.

La Caixa ha mantenido por el momento al banco mediante el que opera en el mercado, CaixaBank, ajeno al baile de fusiones con excepción de la compra de la pequeña Caixa Girona, pero parece que finalmente Isidro Fainé cederá a las presiones del ministro De Guindos, que quiere que los grandes actores del sector absorban a los más débiles. Sin embargo, no será finalmente Bankia la entidad elegida, como se había especulado en un primer momento.

La fusión de CaixaBank y Bankia, que en los mentideros ya se nombra como ‘CaixaBankia’ o ‘Bancaixa’, habría creado el mayor banco español por activos, con 550.000 millones de euros, muy por encima de los 316.000 millones del Santander y de los 300.000 millones de BBVA, aunque en términos de rentabilidad, la entidad estaría muy por debajo de lo que actualmente presenta CaixaBank.

La fusión crearía un ‘monstruo’ difícil de digerir para la entidad catalana. Algunos analistas cifran en hasta 50.000 millones de euros el impacto que podría tener que asumir La Caixa en el caso de hacerse con el banco que preside Rodrigo Rato, si se tienen en cuenta tanto su exposición al ladrillo como los vencimientos y el déficit de capital.