Blesa defiende que sabe más ahora de las tarjetas ‘black’ que cuando presidía Caja Madrid

Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid
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“Cuando llegué a la presidencia no me puse a revisar cada decisión”, defiende el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa. Miguel Blesa ha defendido hoy que las tarjetas ‘black’ de Caja Madrid ya existían cuando llegó a la entidad y que en todo el tiempo en que se estuvieron utilizando ni los órganos internos ni el Banco de España ni Hacienda hicieron ninguna objeción a estos plásticos. El que fuera presidente de Caja Madrid entre 1996 y 2010 ha sido el primero en declarar en la Audiencia Nacional por el caso de las tarjetas ‘black’ de la malograda entidad.
 
El exbanquero, que sólo responde a preguntas del tribunal, la Fiscalía y su propia defensa -negándose a contestar a las acusaciones de Bankia y el FROB-, ha asegurado en su declaración que “he sabido más de las tarjetas ahora que en aquel momento”. “Cuando llegué a la presidencia no me puse a revisar cada decisión”, ha explicado Blesa, que ha asegurado que las tarjetas existían desde 1988, bajo la presidencia de Jaime Terceiro.

Así, ha apuntado que cuando él recibió su tarjeta por primera vez entendió que era “de libre disposición”, aunque ha reconocido no recordar los términos exactos. A preguntas del fiscal Alejandro Luzón ha indicado que, en aquel momento, desconocía muchos hechos relativos a estas tarjetas que ha ido conociendo con posterioridad. En ese sentido, se ha referido a un informe de auditoría del año 2014 que mencionaba el contrato inicial de Caja Madrid y Visa, fechado en 1994.

Asimismo, ha reconocido desconocer los fundamentos normativos de las tarjetas, y si estaban o no respaldadas por algún tipo de “acuerdo estatutario”.
 
Sobre los informes que apuntan a que Caja Madrid elevaba los umbrales de gasto en estas tarjetas cuando a los directivos y consejeros se les quedaban cortas, especialmente en verano y Navidad, Blesa ha defendido que “era una operación del día a día de la gestión, no se trata que alguien pida que se le aumente la retribución, sino el límite operativo”.
 
“Por motivos de seguridad, todas las tarjetas tienen un límite, si alguien tenía previsto hacer un gasto superior durante un mes o dos, pedía que el limite operativo, no la cuantía de la retribución, se aumentara. Podía gastar más en esos meses, pero no superar los límites anuales”, ha apuntado.
 
El expresidente de Caja Madrid ha explicado también que las tarjetas no constaban en los informes de gobierno corporativo de la entidad porque “no hay que hacer mención al medio de pago, sino a la cuantía de la retribución”. “Esas cantidades estaban incluidas en las retribuciones de los consejeros y los directivos” que se publicaban en la CNMV.