El ex consejero delegado de FCC se lanza a por la energía solar de Japón

Paneles solares
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El desembolso inicial de Bruc Capital, la sociedad creada por Béjar tras su salida de FCC, se limitará a 90 millones de euros por 37 megavatios de potencia. El ex consejero delegado de FCC se lanza a la conquista de la energía solar en Japón. Juan Béjar, el más alto ejecutivo del grupo constructor en los dos años previos a la llegada de Carlos Slim, se embarca en una inversión estimada en 400 millones de euros en un archipiélago que ha decidido echar el cierre a sus centrales nucleares.
 
La operación ha sido anunciada por Bruc Capital, la sociedad de desarrollo y gestión de infraestructuras creada por Béjar y dos socios al momento de su salida de FCC. El acuerdo para desembarcar en Japón se ha suscrito con la firma alemana de energía fotovoltaica IBC Solar, que en un primer momento ha cerrado la adquisición de 37 megavatios por un desembolso inicial de 90 millones de euros.
 
Junto a Juan Béjar figuran Eugenio Galdón y Joaquín Coronado como cabezas de Bruc Capital. En el comunicado remitido por esta sociedad se ha hecho notar que el acuerdo contempla también el derecho de adquisición preferente por espacio de tres años para todas las plantas que el desarrollador de proyectos alemán lleve a cabo en Japón, estimadas en 165 megavatios adicionales.
 
Este movimiento se financiará con las aportaciones del banco australiano Macquarie Capital y fondos propios de Bruc Capital. En este sentido, cabe subrayar que uno de los objetivos de la sociedad española es facilitar la financiación de proyectos de infraestructuras mediante la participación de inversores institucionales, como ocurre en este mismo caso.
 
Desde la entidad australiana, su responsable para Europa, Daniel Wong, ha subrayado que se trata de la “primera inversión” de Bruc Capital en el área de las renovables. Además, Japón es uno de los países líderes en energías limpias, protagonismo que ante la decisión del país de echar el cierre a todas sus centrales nucleares a consecuencia del accidente ocurrido en Fukushima en el año 2011 ha venido incrementándose desde entonces.
 
Esta determinación forzó el establecimiento de un plan alternativo para la producción de cerca de un tercio del consumo nacional, lo que se tradujo en el establecimiento de un régimen de tarifa fija subvencionada por unidad de energía eléctrica inyectada a la red que es conocido como feed in tariff.