La banca española: 75.000 puestos de trabajo menos desde la crisis… y sumando

Banco de España
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Funcas pronostica que hasta 2019 se recortarán otros 15.000 puestos de trabajo en el sector financiero español. La grave crisis que atravesó España, el rescate y saneamiento de las cajas de ahorros y ahora también la transformación del negocio hacia un modelo de banca digital. Por unas razones o por otras el sector financiero ha reducido en más de 75.000 personas su número de empleados en los últimos años, un recorte que supone un 27% de los máximos que se llegaron a alcanzar en 2008 y que promete continuar profundizándose tras los últimos planes que se han ido conociendo.
 
Según los datos del Banco de España, el máximo de trabajadores en el sector financiero español se alcanzó en 2008, justo antes de que estallase la crisis, con una cifra de 278.310 empleados. Desde entonces, el número se ha ido reduciendo año a año hasta marcar al cierre de 2015 los 202.954 empleados, un descenso de 75.347 personas que en este 2016 se está agudizando según se van desgranando los planes de los principales bancos españoles para adelgazar sus plantillas.
 
La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), ya avisaba a mediados de marzo que el ajuste estaba lejos de terminar y de hecho anticipaba que para 2019 se habrán recortado otros 15.000 puestos de trabajo, y los hechos parecen estar dándole la razón.
 
El último banco que por el momento ha anunciado recortes es el Popular, que ayer inició las negociaciones con los sindicatos para un ajuste que puede suponer la salida de entre 2.900 y 3.000 empleados, casi un 20% de la plantilla, dentro del proceso para optimizar su red de sucursales. La entidad cuenta con 1.700 trabajadores con 59 años o más, por lo que gran parte de este ajuste podrá realizarse vía prejubilaciones.
 
En un sector en el que, salvo algunas sonoras excepciones, la conflictividad laboral es muy baja, las prejubilaciones y las bajas voluntarias incentivadas suelen ser el principal método para adelgazar la plantilla. Recientemente, por ejemplo, 431 empleados de CaixaBank se adhirieron al programa de bajas voluntarias que planteó la entidad, que con esa cifra ha dado por cerrado el proceso.
 
También el Santander ha acordado este año con los sindicatos medidas para recortar su plantilla en España en 1.380 personas (aproximadamente un 5% del total), ajuste que incluye 700 prejubilaciones entre trabajadores con más de 58 años, así como bajas incentivadas.
 
El otro gran banco español, BBVA, también ha sonado en los mentideros madrileños para llevar a cabo un recorte de hasta 2.000 empleados, si bien el banco ha negado todos estos rumores. La entidad que preside Francisco González de momento está enfocada en completar el proceso de recortes iniciado con la absorción de CatalunyaCaixa, que supondrá la salida de unos 1.700 empleados del grupo antes de finales de año.