Las multinacionales de EEUU presionan a los líderes europeos para que tumben la multa a Apple

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185 consejeros delegados de las grandes empresas de EEUU envían cartas a los jefes de Gobierno de la UE para que anulen la decisión de la Comisión Europea. Los ejecutivos más poderosos de las empresas estadounidenses se han aliado con Apple en su batalla fiscal contra la Unión Europea, apelando directamente a los Jefes de Gobierno del continente para que anulen la sanción de Bruselas.
 
Según informa Financial Times, un grupo de 185 consejeros delegados han instado por carta a los líderes de los 28 estados miembro de la UE a que detengan la reclamación de la Comisión Europea, que exige al fabricante del iPhone el pago de 13.000 millones de euros a Irlanda por haberse beneficiado entre 2003 y 2014 de rebajas fiscales que distorsionaban la competencia.  Para este grupo –llamado la Business Roundtable–  la decisión del brazo ejecutivo de la UE es una “grave herida autoinfligida”.
 
La llamada a los gobiernos nacionales para que intervengan –contenida en las cartas enviadas este jueves- marca una escalada en los ataques de EEUU a la Comisión, cuya decisión ha sido calificada de “basura política” por parte de Tim Cook, consejero delegado de Apple.
 
Los estados miembro de la UE tienen la facultad de anular las decisiones de la Comisión sobre ayudas estatales ilegales en circunstancias excepcionales. Sin embargo, este tipo de intervención no tiene precedentes y es improbable que se produzca ahora ya que requiere que la decisión se adopte por unanimidad y muchos países respaldan la medida de Bruselas. Michel Sapin, ministro de Finanzas de Francia, consideró que la decisión era “totalmente legítima”.
 
Margrethe Vestager, comisaria  de Competencia, ha dicho que Apple debería haberse dado cuenta de que el acuerdo con Irlanda era “demasiado bueno para ser verdad” y ha negado que la sanción sea retroactiva, como defiende Apple porque las normas sobre las ayudas estatales se aplican desde 1958. 
 
En la carta remitida a la canciller alemana, Angela Merkel –y a la que ha tenido acceso el diario británico- la Business Roundtable afirma que “en el interés de todos los países que respetan el Estado de Derecho, esta decisión no debe dejarse reposar”.  Este grupo afirma que, si se confirma, la decisión sentaría un precedente que socava la seguridad jurídica que necesitan las empresas para hacer inversiones a gran escala,  por lo que el movimiento de Bruselas es “una herida autoinfligida grave para la Unión Europea y sus ciudadanos”.
 
Además, advierten de que hay un riesgo de que otros países de fuera de la UE interpreten que es una conducta adecuada de las autoridades poniendo a las multinacionales –incluyendo a aquellas con bases en Europa- con opciones de ver sus activos expropiados por otros Gobiernos que busquen ingresos extra o castigar a competidores extranjeros.
 
La Business Roundtable está presidida por Doug Oberhelman, primer ejecutivo de Cartepillar y sus vicepresidentes son los líderes de Xerox, Honeywell,  Lockheed Martin y Dow Chemical.  Otros de los miembros son los responsables de Walmart, ExxonMobil, AT&T y JP Morgan, entre otros.  Tim Cook no forma parte de este grupo, que en su misiva también se ha hecho eco de muchos de los argumentos presentados por la compañía de la manzana contra la decisión de Bruselas.  
 
El director financiero de Apple, Luca Maestri, aseguró el día que la Comisión Europea anunció la sanción que “amenaza con minar seriamente la soberanía de los estados miembros de la UE sobre sus propios asuntos fiscales y el Estado de Derecho”. “El impacto de esta decisión será devastador para la economía europea”, añadió.