Castellano necesita encontrar 1.000 millones en diez días para ‘salvar’ Novagalicia

El futuro de Novagalicia se decide en los próximos diez días, y, para continuar en solitario, la entidad necesitará convencer a inversores privados para que inyecten al menos 1.000 millones de euros y recompren parte de la participación que mantiene el Banco de España. Desde su llegada a la presidencia en junio del año pasado, José María Castellano sólo ha logrado captar 70 millones.

Según publica la prensa regional gallega, sólo esos recursos permitirían rebajar un 20% la presencia del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) en el accionariado, una de las condiciones que el decreto de reforma financiera del anterior Gobierno marca para que la solvencia mínima sea del 8% y no del 10%, como ahora está obligada a cumplir la entidad gallega, lo que otorgaría más margen de maniobra.

Sólo esos 1.000 millones de euros darían un pequeño respiro al banco de las cajas gallegas, que al problema de su solvencia suma también los saneamientos de los activos inmobiliarios en su balance. Antes del 31 de marzo deberá comunicar al regulador cómo va a hacer frente a las nuevas provisiones a las que le obliga la ley de saneamientos de activos inmobiliarios impulsada por Luis De Guindos. La entidad gallega necesita 2.340 millones de euros (1.600 millones de provisiones y 740 de capital) para sanear su ladrillo, según reconoció hace poco.

El 15 de marzo se abrió la segunda ventana para que Novacaixagalicia, que controla poco más de un 10% del banco, encuentre nuevos inversores privados interesados en recomprarle a la institución que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez su participación, que asciende al 90,7% del capital del banco tras haberle inyectado más de 2.400 millones de euros.

En la primera ventana que abrió el Banco de España, en diciembre del año pasado, Castellano logró apenas la entrada de 70,4 millones de euros, que pusieron 17 empresarios de la comunidad para hacerse con el 2,59 % de su capital. La cifra se situó muy por debajo de los 500 millones prometidos inicialmente.

En esta segunda ventana, está prevista la entrada de inversores extranjeros. Según publicaba ayer El Confidencial, Castellano mantiene conversaciones con el banco de inversión japonés Daiwa para que tome una participación en la entidad, al mismo tiempo que rastrea posibles interesados en Canadá y trata de convencer a los fondos anglosajones.