El doble irlandés con sándwich holandés: así sortean los impuestos las multinacionales

Comisión Europea
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El escándalo por las ayudas fiscales de Irlanda a Apple vuelve a poner sobre la mesa las técnicas de planificación fiscal que existen en el país. El enfrentamiento entre Irlanda y la Comisión Europea a cuenta de las ayudas fiscales que el país habría otorgado a Apple ha vuelto a poner sobre la mesa las técnicas de planificación fiscal que existen en el Tigre Celta para sortear las obligaciones fiscales. La consultora fiscal internacional Foster Swiss descubre una de las más utilizadas, el ‘doble irlandés con sándwich holandés’, que no obstante “tenderá a desaparecer” debido a las presiones europeas.
 
Foster Swiss explica en un comunicado que el ‘doble irlandés con el sandwich holandés’ es una técnica de planificación fiscal empleada por grandes empresas que implica una combinación de filiales irlandesas y holandesas para desplazar los beneficios a las jurisdicciones de baja o escasa tributación.
 
Para realizarla, se necesitan dos compañías irlandesas, una holandesa y una sociedad offshore domiciliada en algún paraíso fiscal. La primera empresa irlandesa se utiliza para recibir grandes derechos sobre bienes, como podrían ser los smartphones vendidos en EEUU, por ejemplo, explica la consultora fiscal. De este modo, las ganancias en EEUU y por tanto la base imponible para pagar impuestos se reduce drásticamente. Además los impuestos irlandeses son muy bajos por lo que “el ahorro fiscal es notable”. Debido a una “laguna en el derecho irlandés”, las empresas pueden transferir sus ganancias libres de impuestos a una sociedad offshore en un paraíso fiscal.
 
La segunda compañía irlandesa se utiliza para trasladar el capital procedente de las ventas europeas. De esta forma también se ahorra en impuestos ya que los de Irlanda son los más bajos de toda la Unión Europea. Además puede enviar sus ganancias a la primera empresa irlandesa utilizando como intermediaria la holandesa. “Si se realiza con éxito no hace falta pagar ningún tipo de impuestos”, explica Foster Swiss. “La primera compañía irlandesa posee ahora todo el dinero listo para ser enviado a la jurisdicción de baja tributación que desee”.
 
El ‘doble irlandés con el sándwich holandés’ se considera “una técnica muy agresiva de planificación fiscal”, señala la consultora, que añade que no obstante “es sabido que muchas de las empresas más grandes del mundo como Apple, Microsoft o Google se benefician de ello”. El sector que principalmente recurre a estas técnicas es el tecnológico debido a que estas empresas “pueden trasladar gran parte de sus beneficios a otros países mediante la ubicación de los derechos de propiedad intelectual en cualquier filial extranjera hacia donde se quieran dirigir las ganancias”.
 
Debido a la presión internacional en este asunto, el Gobierno irlandés aprobó en 2015 una serie de medidas para rellenar las lagunas existentes y terminar con estas prácticas. Aun así, se podrá disfrutar de esta estructura, por lo menos, hasta el 2020.
 
En general, todos los Gobiernos se están poniendo firmes al respecto. En Reino Unido, por ejemplo, la nueva legislación podría obligar a las multinacionales a revelar los impuestos que han pagado en cada país en el que operan. Gran parte de esta información ya se proporciona a las autoridades fiscales de forma privada, pero las nuevas reglas podrían obligar a que la información sea pública, permitiendo un examen más detallado.