La banca se refugia del Euríbor ‘bajo cero’ y del fin de las cláusulas suelo en las hipotecas a tipo fijo

Hipoteca
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Con las ‘cláusulas suelo’ bajo sospecha y el Euríbor en terreno negativo, los bancos apuestan decididamente por el tipo fijo en las nuevas hipotecas que conceden. Las hipotecas a tipo fijo, un producto durante muchos años residual en la banca española, se va haciendo un hueco en el mercado español a pasos agigantados. Detrás de este fenómeno se encuentra la apuesta cada vez más decidida de la banca, que ha visto en los tipos fijos una buena alternativa al escenario de tipos negativos y a la ‘mala reputación’ de las cláusulas suelo.

De acuerdo con las cifras publicadas ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el pasado mes de febrero se firmaron 24.887 hipotecas sobre viviendas, un 15,9% más que en el mismo mes del año pasado. Aunque la cifra supone una ralentización significativa respecto al incremento del 29,2% de febrero de 2015, se encadenan ya 21 meses al alza.

De todas estas hipotecas constituidas, un 89,2% contaban con un tipo de interés variable, fundamentalmente el Euríbor, mientras que un 10,8% se concedió a tipo fijo. En el mes anterior las hipotecas a tipo fijo suponían un 10,2% del total, mientras que si vamos a un año antes –febrero de 2015-, las hipotecas se dividían en un 94% a tipo variable y apenas un 6% a tipo fijo.

Es decir, en apenas un año el peso del tipo fijo dentro de las nuevas hipotecas casi se ha duplicado. Según explica Beatriz Toribio, responsable de Estudios de Fotocasa, los datos del INE reflejan cómo las hipotecas a tipo fijo van ganando terreno “como consecuencia de la nueva estrategia bancaria implantada por la mayoría de las entidades para hacer frente a un Euríbor en mínimos y los problemas que les están dando las clausulas suelo”.

El Euríbor se situó el pasado mes de marzo en el -0,012%, su segundo mes consecutivo en negativo y profundizando el mínimo histórico que ya había marcado en febrero (-0,008%). Todo parece indicar que los tipos seguirán ‘bajo cero’ todavía un tiempo, mientras el BCE continúa con su batería de medidas para estimular la inflación.

El otro foco de presión sobre la cartera hipotecaria de la banca es el fin de las cláusulas suelo. A la espera de la decisión de la justicia europea, el Supremo decretó la devolución del importe cobrado de más (con límite en mayo de 2013) en los casos en los que estos suelos no fueran “transparentes”.

Tal y como señalaban los analistas de Bankinter en un informe, más allá de las decisiones judiciales y debido al coste reputacional de este asunto, parece “altamente improbable” que puedan continuar aplicándose cláusulas suelo en el futuro, independientemente de la letra del contrato hipotecario o del tipo de cliente.

Estos expertos, que estiman en unos 6.200 millones de euros el lucro cesante, ya avisaban de que la imposibilidad de introducir en el futuro cláusulas suelo llevará a que aumenten las primas de riesgo que se apliquen por la operación y/o el perfil del cliente, lo que incrementará el coste aplicable en concepto de intereses.