Los sindicatos de Caja España-Duero piden que el ERE afecte también a los directivos

Sucursal de Caja España
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UGT, CSICA y UEA presentan a Caja España-Duero una batería de propuestas con el objetivo de reducir el número de afectados por el ERE. En la segunda reunión de la mesa negociadora, UGT, CSICA y UEA han propuesto a la dirección de >Caja España-Duero, entidad integrada en Unicaja, una batería de medidas para reducir el número de despidos del expediente de regulación de empleo (ERE) puesto en marcha por la entidad, que puede llegar a afectar a un tercio de la plantilla.

En esta batería de propuestas se incluye la posibilidad de que el ERE no sea exclusivo para los empleados, sino que afecte también a los directivos. “Su reducción al menos en los mismos porcentajes que el resto de trabajadores permitirán una disminución relevante de los costes de personal y, por consiguiente, en la minoración del número de despidos, salvo que lo que se pretenda sea reducir trabajadores y no costes”, explican los sindicatos.

Las formaciones abogan asimismo por una “simplificación de la estructura directiva”, en línea con la reducción planteada tanto en la red de sucursales como en los servicios centrales.

UGT, CSICA y UEA piden también la “desaparición de las prolongaciones de jornada ilegales”, que sería compatible con una “reducción de jornada”, de adscripción voluntaria, que sirva para reducir los despidos. En esa misma línea, las formaciones abren la puerta a un ERTE de adscripción voluntaria.

En cuanto a la movilidad geográfica, los sindicatos se muestran dispuestos a negociar condiciones “más allá de lo que marca el convenio colectivo, que posibiliten la aceptación del traslado por los compañeros afectados y no se vean obligados a solicitar la baja voluntaria por su imposibilidad personal y familiar”.

Otra de las propuestas de los representantes de los trabajadores es la de que se acometa un proceso de prejubilaciones. En concreto, plantean la “salida escalonada y voluntaria” de los trabajadores que en este 2016 cumplan 56 años o más, y la adscripción también voluntaria para los que hayan cumplido o vayan a cumplir 55 años a lo largo de 2016, y cumplan los 55 durante los años 2017 y 2018 en las condiciones que se acuerden.

Asimismo, proponen extinciones individuales voluntarias de mayores de 50 años fuera del ERE, en los mismos términos que el Plan de prejubilaciones 2016-2017 que está acometiendo Unicaja Banco, con la compensación del IRPF.

Los sindicatos piden por último a la entidad que algunos de los trabajadores pasen de Caja España-Duero a Unicaja. En primer lugar, y antes de que se ejecute el ERE, mediante la compra de Unicaja de las diez oficinas ‘no core’ que ya ha decidido adquirir, con el “traspaso inmediato” de sus trabajadores por subrogación empresarial.

Además, de no alcanzarse la reducción de plantilla que pretende el banco, plantean que el número de trabajadores necesario hasta alcanzar la cifra definitiva sean incorporados de modo voluntario a Unicaja Banco a lo largo del desarrollo del ERE mediante el modelo de sucesión empresarial, “de modo que nadie que quiera continuar trabajando pierda su empleo de manera forzosa”.