Los sindicatos prevén que una fusión entre CaixaBank y Bankia dejaría sin empleo al 30% de la plantilla

Una posible fusión entre Bankia y CaixaBank requeriría un fuerte ajuste de las plantillas. De hecho, según los cálculos que comentan ‘sotto voce’ algunas fuentes sindicales, la operación podría llevarse por delante hasta un 30% de la plantilla de la entidad resultante, o, lo que es lo mismo, hasta 15.000 empleados.

La Caixa da trabajo a 27.339 personas, por las 21.500 que suma Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia. En total, casi 50.000 empleados. Los ajustes en un primer momento se realizarían por la vía de las prejubilaciones, pero se da por descontado que no serían suficientes, por lo que deberían ser completados mediante excedencias incentivadas o reducciones de las jornadas laborales.

No parece probable que se exija la salida forzosa de los trabajadores vía despidos, debido a la mala publicidad que ocasionaría este medida teniendo en cuenta los más de cinco millones de parados que hay en España.

El ajuste, que los analistas califican de “brutal”, no se realizará sólo en la plantilla sino también, y a una escala similar, en el número de oficinas. Bankia, que cuenta con 12 millones de clientes, tiene abiertas 3.362 sucursales, por las 5.000 de CaixaBank, que tiene 10,5 millones de clientes.

La fusión de CaixaBank y Bankia, que en los mentideros ya se nombra como ‘CaixaBankia’ o ‘Bancaixa’, crearía el mayor banco español por activos, con 550.000 millones de euros, muy por encima de los 316.000 millones del Santander y de los 300.000 millones de BBVA, aunque en términos de rentabilidad, la entidad estaría muy por debajo de lo que actualmente presenta CaixaBank.

Aunque ambas parten niegan conversaciones, la operación se ha convertido en la ‘comidilla’ del sector, aunque cada vez son más las voces que dentro de él se hacen la misma pregunta: ¿de dónde saldrán los fondos necesarios para sufragarla? Con el Fondo de Garantía de Depósitos seco tras la operación de la CAM, la opción más probable serían las ayudas públicas, estatales o incluso europeas, pero también plantean sus propios interrogantes.

La fusión crearía un ‘monstruo’ difícil de digerir para la entidad catalana. Algunos analistas cifran en hasta 50.000 millones de euros el impacto que podría tener que asumir La Caixa en el caso de hacerse con el banco que preside Rodrigo Rato, si se tienen en cuenta tanto su exposición al ladrillo como los vencimientos y el déficit de capital.