Los sindicatos piden a Rajoy que salve Bankia

El secretario general de Comfia-CCOO, José María Martínez, ha señalado hoy que el saneamiento del sector financiero que prepara el Gobierno, que incluye una segunda oleada de fusiones no se podrá hacer “a pulmón”, por lo que ha reclamado una “financiación externa que esté condicionada a la sostenibilidad integral de las entidades resultantes”.

En una rueda de prensa celebrada hoy, Martínez, que se basa en los 50.000 millones adelantados por el ministro de Economía, Luis De Guindos, ha señalado que el proceso generará unos costes a corto y medio plazo, que se pueden traducir en “pérdidas, baja rentabilidad y reducción del balance”, lo que a su vez conllevará una mayor restricción del crédito.

Es en ese sentido en el que ha solicitado una nueva ronda de ayudas públicas, en la que se eviten “errores del pasado”. No tienen por qué ser “inyecciones de capital directas”, ha reflexionado, sino que hay “instrumentos variados tales como los avales públicos”. Asimismo, Martínez ha abierto la puerta a que estas ayudas provengan de Europa, ya que la salida de la crisis dependerá de “las políticas europeas”.

El secretario general de Comfia-CCOO se ha referido también a Bankia, sobre el que considera que “no debe existir un plan específico” al margen del resto del sector. “No debe haber excepciones” a su juicio, sino que el “Gobierno debe pensar en clave país”. Martínez ha descartado, no obstante, hacer ninguna valoración sobre las “especulaciones” que apuntan a una fusión entre el banco que preside Rodrigo Rato y CaixaBank.

El ministro de Economía., Luis De Guindos, señaló recientemente que el sector financiero debe hacer saneamientos adicionales por valor de unos 50.000 millones de euros para cubrir las exposiciones a los activos inmobiliarios. De esta cantidad, y según un informe elaborado por el servicio de estudios de BBVA, sólo Bankia necesitaría 7.474 millones de euros. Esta cifra surge de aplicar una provisión del 60 % del total en suelo, del 58 % en activos adjudicados, del 24 % en morosos y del 18 % en los llamados subestándar, es decir, los que están al corriente de pago pero pertenecen a sectores con elevado riesgo de impago.

En todo caso, José María Martínez, ha pedido al “Gobierno que sea claro” sobre el nuevo plan de reconversión del sector financiero, y que “no cometa los errores del pasado”, marcados por “la improvisación” y “poner el foco en el capital de las entidades en vez de en los saneamientos. Ha advertido además del riesgo de que las fusiones creen un “oligopolio” de grandes bancos que afecte a la libre competencia y al flujo de crédito.

El proceso de saneamientos y fusiones que impulsará el Gobierno en las próximas semanas conllevará un recorte en las plantillas de bancos y cajas. En ese sentido, Martínez ha abogado por que se eviten las “salidas forzosas”, sino que se busquen métodos alternativos “más flexibles” .tales como las “excedencias incentivadas, las prejubilaciones y las reducciones de las jornadas laborales”.

Hasta el momento, han abandonado las cajas desde que se inició la crisis unos 14.000 empleados, una reducción que se ha hecho en un 90% de los casos por la vía de las prejubilaciones, completadas con bajas incentivadas.