Los malos resultados en los test de estrés del BCE reactivan la idea del banco malo en Italia

Sede del BCE
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Los múltiples suspensos de la banca italiana en los test de estrés del BCE vuelven a poner sobre la mesa los rumores de la creación de un ‘banco malo’ en Italia. Los malos resultados que han obtenido los bancos italianos en los test de estrés y los AQR realizados por el BCE y la Autoridad Bancaria Europea (EBA) han devuelto al mercado los rumores de que el Gobierno italiano siga dos años después los pasos del Ejecutivo español y cree un ‘banco malo’ en el que aglutinar los activos que ‘intoxican’ los balances de sus entidades. Una maniobra que podría suponer una competencia inesperada para la Sareb, que se espera que en 2015 acelere las ventas de activos una vez cogido ya rodaje.

Hasta ahora el ‘banco malo’ irlandés (NAMA) ha sido el gran competidor de la Sareb para captar inversores interesados en invertir en activos denominados en euros y el gran temor, según señalan fuentes del sector, es que Italia se sume a este mercado, provocando una guerra de precios que erosione las opciones de rentabilidad para España.

Los inversores institucionales interesados en este tipo de negocios ya han intentado presionar al ‘banco malo’ español en otras ocasiones para lograr un mayor margen de beneficios, y no se descarta que intentasen una maniobra similar si se incrementa la oferta con la entrada de Italia.

Ya el pasado mes de febrero el propio gobernador del Banco de Italia, Ignazio Visco, reconoció que se podría llegar a barajar la creación de un ‘banco malo’ para ayudar a las entidades a limpiar sus balances e impulsar el nuevo crédito. “Intervenciones más ambiciosas… no deben descartarse”, llegó a señalar entonces.

Aunque los rumores finalmente no fructificaron, los malos resultados de la banca italiana en los test de estrés del pasado noviembre han vuelto a hacerlos sonar. La sensación que dejaron estas pruebas era que en España ya habían aflorado las mayores pérdidas, mientras que en Italia queda mucho camino por recorrer en este sentido.

Por el momento, ya se están viendo algunas iniciativas en ese sentido desde el sector privado. Es el caso de Italfondiario, controlado por el estadounidense Fortress Group, ha firmado un acuerdo para gestionar los préstamos problemáticos generados por una red de pequeños bancos cooperativos italianos.

El país donde se detectó un mayor déficit de capital en la banca durante los test de estrés y el AQR fue Italia. En total, las entidades italianas necesitarían unos 9.700 millones de euros para hacer frente a posibles contingencias, casi un 39% de los 25.000 millones de déficit detectados.

La palma se la llevó el Monte dei Paschi di Siena, con un agujero de 4.250 millones, de los que en el momento de hacer la prueba aún 2.110 millones estaban pendientes de captar. Un caso similar fue el de Banca Carige, con un déficit de 1.830 millones, de los cuales faltaban 810 millones. Entre los suspensos que necesitaban captar más dinero también se encontraron Banca Popolare di Milano, que de los 680 millones detectados aún le faltaban 170 millones, y Banca Popolare di Vicenza, con otros 680 millones, 220 millones de ellos pendientes.