La nueva paradoja del recibo de la luz: reducir la potencia puede salir caro

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La CNMV advierte de un desvío en los ingresos regulados del sistema eléctrico por la reducción de la potencia que solicitan los clientes. Si el año cierra con desfase, los peajes subirían en enero de forma automática. Reducir la potencia contratada se ha convertido en una de las principales opciones de los consumidores para ahorrar en el recibo de la luz en los últimos meses, pero a la larga puede pasar factura.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicó ayer por primera vez datos sobre la reducción de potencia que solicitan los clientes. Los datos interanuales de junio muestran una disminución del 2,4%, algo que se suma a una caída de la demanda del 1,5%. “Si se mantiene esta tendencia, cabría esperar un desvío en los ingresos al final del ejercicio respecto a los previstos”, advierte el regulador, lo que obligaría a una subida de los peajes en enero. Según la nueva normativa, cuando se registra déficit de tarifa se tienen que subir los peajes eléctricos en el ejercicio siguiente de forma automática.

Los ingresos por peajes que figuran en la octava liquidación mensual elaborada por el regulador ascienden a 8,378 millones de euros, un 5,9% inferior a los previstos por el Ministerio de Industria (en valores absolutos, 526 millones). El desfase es mayor al que se registró en julio (4,4%, 330 millones).

La CNMC explica esta diferencia por la evolución desfavorable de la demanda y por una previsión de potencias facturadas que duplica a la que realmente se está registrando (1,2% frente al 2,4%).

El regulador calcula que en los ocho primeros meses del año se han generado 3.511 millones de déficit de tarifa, que es la diferencia entre los costes reconocidos de la actividad regulada y los ingresos destinados a cubrir los peajes. El 36% de esta cifra -1.275- no estaban previstos.

Además de la caída de ingresos, otra de las razones que explican el desfase son unos costes superiores a los esperados de 738 millones de euros. Los incentivos a las renovables han sido 892 millones de euros superiores a lo previsto hasta agosto, si bien este desfase se ha reducido con respecto a los 1.124 millones detectados hasta julio.

Estos incentivos a las renovables superiores a las previsiones se deben al «impacto de la aplicación de la nueva normativa sobre retribuciones» a la renovables y la cogeneración, a las producción en julio y a las reliquidaciones que se practican por las primas recibidas de más en el segundo semestre de 2013.

Frente al desajuste en las renovables, la CNMC detecta una «evolución favorable» en los pagos por capacidad, que son los incentivos a las centrales térmicas por estar disponibles. Estos menores pagos por capacidad (202 millones) se deben al escaso hueco térmico en el primer semestre del año.