Moody’s apuesta por un acuerdo fiscal entre el Gobierno y Cataluña tras las generales

Oficina de la agencia de calificación Moody's
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La agencia de calificación cree que Mas logrará una plataforma común de partidos independentistas que le permita negociar desde una posición de fuerza con el Gobierno. Moody’s considera que la decisión de la Generalitat de Cataluña de respetar la suspensión del proceso de consulta reduce la incertidumbre política a corto plazo. Sin embargo, la agencia de calificación considera que el debate se trasladará ahora hacia una discusión de una mayor autonomía fiscal de la región, que no obstante se retrasará probablemente hasta después de las elecciones municipales del próximo año y de las generales de principios de 2016.

La calificadora destaca que las encuestas apuntan a que la mayoría de los votantes catalanes preferirían que Cataluña se mantuviese en España con mayor autonomía fiscal antes que convertirse en un estado independiente. En ese sentido, Moody’s espera que se inicien negociaciones entre la región y el Gobierno central “en los próximos meses”, aunque destaca que el Ejecutivo no ofrecerá “concesiones significativas antes de 2016”, teniendo en cuenta no sólo las elecciones municipales de mayo de 2015 sino también las generales, a finales del próximo año o a principios de 2016.

Como resultado, la relación política entre el Gobierno central y Cataluña “se mantendrá tensa, con el ruido político asociado”, mientras que la incertidumbre económica continuará a lo largo del próximo año. Sin embargo, la agencia no cree que estas tensiones tengan repercusiones ni sobre España ni sobre Cataluña.

El siguiente paso en las aspiraciones de independencia de Cataluña es probable que sean las elecciones regionales. Si Artur Mas se las arregla para lograr una plataforma común con otros partidos independentistas que le permita crear una coalición con suficiente fuerza para lograr la mayoría absoluta, el Gobierno catalán probablemente convocará estas elecciones para antes de que acabe 2016.

En tal caso, la posición negociadora de Cataluña frente al Gobierno “será fuerte”, y la región probablemente “sería capaz de satisfacer algunas de sus demandas, en particular las relacionadas con mayores recursos fiscales, dentro de las posibilidades legales de la Constitución”, señala Moody’s. En ese caso, la noticia sería positiva para el rating de Cataluña, pero negativo para el conjunto del estado español.

Si no se logra esta plataforma común entre los partidos independentistas, “un resultado menos probable”, en opinión de la agencia, el riesgo de una postura de mayor confrontación con el gobierno aumentaría a medida que estos partidos tratan de diferenciar sus posiciones entre sí, lo que sería negativo tanto para España como para Cataluña.