El ‘banco de favores’ de Blesa: repartió 180 millones entre consejeros y directivos

Sucursal de Caja Madrid
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Sueldos, dietas, créditos blandos… No solo fueron las tarjetas black. Este el sistema con el que Miguel Blesa se aseguró el silencio de los consejeros y directivos de Caja Madrid. El escándalo de las ‘tarjetas b’ de Caja Madrid, más allá de los 15,5 millones gastados –cifra insignificante si se compara con los 22.000 millones del rescate a Bankia-, deja en evidencia el sistema con el que el presidente Miguel Blesa se aseguraba la ‘lealtad’ de sus acólitos. Según los cálculos realizados por algunos observadores, en su última etapa al frente de la entidad repartió nada menos que 180 millones de euros entre los antiguos consejeros y directivos, a través de sueldos, dietas, créditos blandos y, por supuesto, las polémicas tarjetas.

En concreto, en los últimos nueve años sólo en sueldos los consejeros y directivos se repartieron 71 millones de euros, más otros 40 millones que ganaron en dietas por asistencia a las reuniones del Consejo de Administración.

Más difícil de cuantificar es el importe de ‘créditos blandos’, a unas condiciones favorables, que Caja Madrid otorgaba a estos consejeros, si bien fuentes consultadas por ElBoletin.com estiman que podrían rondar los 50 o incluso 60 millones de euros. A esta cifra se suman los casi 15,5 millones de euros gastados por los 86 exconsejeros y directivos a través de las polémicas ‘tarjetas b’ de la entidad, que además no se declararon a Hacienda. En el caso de que se hubiesen regularizado, el importe habría aumentado considerablemente.

Blesa ya se ha visto obligado a sentarse en el banquillo por el crédito que Caja Madrid concedió al expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán, en un caso que ha pasado ya por las manos de cinco jueces. El empresario, entre 2005 y 2009, gastó unos 82.000 euros con su tarjeta opaca de Caja Madrid.

Según señalan fuentes jurídicas a este diario, contabilizando las dietas de asistencia a los consejos y el gasto en las tarjetas, un consejero de Caja Madrid podía embolsarse de media al año unos 230.000 euros. Un consejero de BBVA, un banco privado de mucho mayor tamaño y fuerte presencia internacional, gana unos 300.000 euros. La diferencia obvia es la profesionalización de estos consejeros, ya que el máximo órgano de gobierno de la caja estaba poblado por representantes políticos y sindicales.

En algunos círculos se comenta que con esta lluvia de dinero Blesa podría haberse granjeado el silencio de los consejeros de Caja Madrid en operaciones de dudosa rentabilidad para la entidad. De hecho, el pasado jueves, el abogado del ‘15MpaRato’, Juan Moreno Yagüe, ya acusó tanto a Blesa como a Rato de utilizar las ‘tarjetas b’ de la entidad para comprar favores.

A la entrada de la Audiencia Nacional, donde ambos banqueros declaraban como imputados, Yagüe señaló en declaraciones a La Sexta que estas tarjetas se utilizaban como “pago de favores”, para que “aprobasen o mirasen para otro lado” en las operaciones que finalmente “hundieron a la caja”.