Liberbank despide a empleados que demandaron al banco por los traslados forzosos

Sucursal de Liberbank
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El sindicato CSIF denuncia cuatro despidos del banco a trabajadores que obtuvieron sentencias favorables contra los traslados forzosos anunciados el año pasado. El pasado martes, 13 de octubre, Liberbank decidió despedir a cuatro trabajadores que habían denunciado y obtenido una sentencia favorable contra la decisión del banco de trasladarles de oficina, según ha denunciado la sección sindical de CSIF en un comunicado en el que califica de “miserable” la actitud de la entidad que preside Manuel Menéndez.

El origen del problema se encuentra en julio del año pasado, cuando Liberbank comunicó diversos traslados de personal de unas sucursales a otras, muchas veces “de una punta a otra de España”, señala el sindicato. Si el empleado no aceptaba el traslado, la empresa se amparaba en el ERE que había acordado con UGT y CCOO (posteriormente anulado por la Audiencia Nacional) para poder despedirle con una indemnización de 20 días por año y 12 mensualidades, muy por debajo de los 45 días por año (más un importe fijo por antigüedad) que contemplaba la comisión de seguimiento de agosto de 2011.

Ante este escenario, continúa CSIF, los trabajadores afectados por esta medida tuvieron tres posibilidades: no aceptar el traslado y demandar a la empresa para que se le indemnizara con los 45 días mencionados; aceptar el traslado; o aceptar el traslado pero demandar pidiendo su nulidad. En éste último caso se encontraban los cuatro trabajadores que han sido despedidos: “interpusieron demanda contra la decisión de la empresa y obtuvieron sentencia favorable y medidas cautelares de suspensión del traslado”, destaca el sindicato.

Sin embargo, ahora se han encontrado con la desagradable sorpresa de que Liberbank les ha comunicado el despido por “razones objetivas, de conformidad con Art. 52 c del EE.TT.”, ya que al aplicarse a menos de 30 trabajadores no constituyen medidas colectivas, y lo motivan en la necesidad de “amortización de su puesto de trabajo”.

A la espera de que estos empleados vuelvan a acudir a la justicia, CSIF destaca que “la forma en que la empresa ha soslayado la decisión judicial de una manera tan burda y aplicando unas medidas tan drásticas, nos parece una actitud miserable”. No obstante, el sindicato reconoce que “la información de cómo se han sucedido los hechos por parte de los empleados afectados puede no ajustarse literalmente a lo sucedido, ya que no han contactado con nosotros en todo este proceso y la información de que disponemos por esa parte no es de primera mano”.