Abanca deberá vérselas con la Inspección de Trabajo por intentar modificar los horarios laborales

Sucursal de Abanca
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Los sindicatos acusan a Abanca, antigua Novagalicia, de intentar cambiar los horarios de algunos trabajadores de manera unilateral y sin ninguna negociación previa La nueva dirección de Abanca (la antigua Novagalicia) no ha empezado con buen pie su relación con los sindicatos. Si hace unas semanas ya despertó las primeras críticas al anunciar que impondrá un ‘código ético’ a los empleados, ahora se ha encontrado con una demanda ante la Inspección de Trabajo por tantear a varios trabajadores a espaldas de los sindicatos para que cambien su horario.

En concreto, la semana pasada varios empleados de la dirección general adjunta de crédito se encontraron con la sorpresa de que se les comunicó verbalmente la modificación de su horario de trabajo, pasando de manera inmediata, a tener jornada partida, según señala la sección sindical de CCOO en una circular en la que recuerda que esta actuación “incumple de forma palmaria” la legislación aplicable y los acuerdos en vigor.

Por ello, el sindicato presentó una queja ante la cual el banco habría dado la callada por respuesta. “Si el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, ignorarla a sabiendas merece un severo reproche por lo que hemos denunciado los hechos ante la Inspección de Trabajo”, destaca CCOO, que considera que “la actitud de la ‘nueva’ dirección dificulta el entendimiento y conduce irremisiblemente a próximos conflictos indeseados”.

El sindicato critica asimismo que esta conducta “choca frontalmente” con los valores corporativos y el nuevo código ético que el propio banco trata de imponer. En ese sentido, destaca que el “Comité de Ética y su presidente ya tienen trabajo para su próxima reunión”. “No estaría de más que el DG de Responsabilidad Social Corporativa recordara, a quien corresponda, que la plantilla somos uno de los grupos de interés del banco y que, de acuerdo con la literatura sobre relaciones sociales, son los sindicatos quienes representan los intereses de los trabajadores y, por ello, los interlocutores apropiados”.

También UGT ha salido al paso de los rumores que circulan sobre los nuevos horarios para recordar “a algunos de los nuevos dirigentes que las jornadas y horarios de las plantillas se negocian con la representación laboral, y no se imponen”. El sindicato recuerda asimismo que no se puede rebasar el cómputo anual de horas, que en el caso de Abanca es de 1.623, “teniendo presente el tiempo de formación, y respetándose los regímenes de jornadas singulares y horarios especiales existentes en la actualidad”.

En un comunicado, UGT aclara que “no ha sido convocada a negociar sobre el horario y por lo tanto no hay ninguna negociación oficial sobre ese tema” y que además “cualquier negociación sobre el horario no se debe realizar de manera aislada en un momento donde tenemos en vigor un ERE y la integración de nuevos compañeros”. A su juicio, “el atrevimiento de las personas que incitan a que hagamos horarios ilegales solamente se puede entender desde su ignorancia por estos temas”, ya que pueden producir “un grave perjuicio a sus compañeros y a la empresa”.

El sindicato tampoco duda en recordar que el polémico código ético, “con el que no estamos de acuerdo en muchos de sus puntos”, ya indica que “debemos cumplir y hacer cumplir la legislación”.