De Guindos busca compradores para las cajas nacionalizadas

Luis De Guindos, flamante ministro de Economía, será el encargado de encontrar comprador para las cajas de ahorros nacionalizadas, en un proceso que el nuevo gobierno no quiere que se extienda más allá de seis meses. No será una labor extraña para él, teniendo en cuenta su pasado en la banca de inversión, primero en AB Asesores (comprado por Morgan Stanley en 1987), y luego en el malogrado Lehman Brothers.

De Guindos, que fue secretario de Estado de Economía de Rodrigo Rato durante el Gobierno de Aznar, tendrá a su vez como mano derecha a Fernando Jiménez Latorre, que ya trabajó con él durante su anterior etapa en el Ejecutivo, como director general de competencia.

Jiménez Latorre, doctorado en Economía por la Universidad Complutense, trabaja actualmente en la consultora NERA Economics Consulting, donde ha participado en numerosas fusiones y adquisiciones y casos de antimonopolio, si bien a partir de ahora tendrá que cambiar el sector de las telecomunicaciones, en el que estaba especializado, por el financiero.

Mariano Rajoy señaló en su discurso de investidura que la culminación del proceso de reestructuración del sector financiero se debía cerrar “en los seis primeros meses del año”, a través de operaciones de fusiones y adquisiciones. No hubo mención alguna al ‘banco malo’ que había sonado con fuerza tras la victoria popular en las elecciones, y que podría favorecer a algunas entidades como Bankia, muy lastrada por el ladrillo.

Sin embargo, la gran banca española se mostró contraria desde un primer momento a este mecanismo, que supondría de nuevo una inyección de capital público en el sector, por lo que parece que finalmente se optará por las fusiones bancarias como principal medio de reestructuración. En esa línea, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Unnim, nacionalizadas el pasado 30 de septiembre, serán las primeras a las que se les buscará comprador, ya sea en España o fuera de ella.

Unnim, Novagalicia y CatalunyaCaixa

La primera caja que podría venderse es Unnim, la entidad surgida de la fusión de fruto de la unión de Caixa Sabadell, Terrasa y Manlleu. El Banco de España nacionalizó Unnim el pasado 30 de septiembre, tras inyectarle 568 millones de euros de capital, que se sumaban a los 380 millones recibidos ya a través de participaciones preferentes del FROB 1.

Ibercaja, una de las pocas cajas que se han mantenido ajenas a todo el proceso de fusiones en el sector financiero acaecido en los últimos dos años, se vislumbra como la gran favorita para hacerse con la entidad catalana. Otros nombres que suenan en el mercado son KutxaBank, el banco de las tres cajas vascas, y la firma estadounidense JC Flowers, que ya estuvo interesada en hacerse con la CAM.

Sea como fuere, Nomura ya ha comenzado a enviar documentación a los potenciales compradores, y se espera que la venta no se alargue mucho más allá de enero.

Más difíciles de vender serán Novagalicia y CatalunyaCaixa, de mayor tamaño que Unnim, ya que la gran banca española, con el suficiente músculo financiero para hacerse con ellas, necesita al mismo tiempo aumentar sus recursos propios en casi 26.000 millones para alcanzar el 9% de core capital que exigirá la Autoridad Bancaria Europea (EBA) en 2012. Por ello, se abre el abanico a posibles compradores extranjeros, como el propio JC Flowers.

No obstante, antes el Gobierno deberá modificar la actual normativa, que concede a las cajas nacionalizadas un plazo de un año (hasta septiembre) para poder recomprar al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) su participación.

Sobre la mesa de De Guindos no sólo están las cajas, sino también Banco de Valencia, intervenido por el Banco de España y que podría ser objeto de deseo del británico HSBC, según ha especulado con ello la prensa regional valenciana en los últimos días.