El presidente de la Bolsa insta a las cajas a seguir los pasos de Bankia

Antonio Zoido, el presidente de Bolsas y Mercados Españoles (BME), ha animado a las cajas de ahorros a que apuesten por la salida a Bolsa, como ya lo han hecho Bankia, Banca Cívica y CaixaBank, para “asegurar” su futuro y conseguir el capital que otros métodos no logran recaudar.

Los debuts bursátiles de las tres entidades de ahorro que ya cotizan en Madrid ha sido calificada por Zoido como un “movimiento histórico” que “debería servir de pauta al conjunto del sector”. No obstante, ha recordado a las cajas que aún no tienen resuelto su futuro por completo que deben ajustar su tamaño “a la nueva realidad económica y social”.

El presidente de BME ha realizado estas declaraciones en su discurso de balance del ejercicio 2011 para la Bolsa española, en el que ha remarcado en varias ocasiones la capacidad del parqué de captar fondos para el crecimiento de las compañías mientras que “el mercado primario [de financiación] se estanca a nivel mundial”. Además, ha señalado el protagonismo que las familias van ganando en este sentido, y ha cifrado en un 60% la participación de los hogares en las puestas de largo de Bankia y Banca Cívica, 2.290 millones de euros.

Zoido no solo se ha animado a marcar el camino a las cajas más rezagadas en su proceso de reconversión, sino que ha indicado al Gobierno entrante, sin nombrarlo, que la Bolsa es “uno de los más eficientes y transparentes mecanismos para que el Estado privatice las empresas públicas”, un plan que, sin embargo, finalmente no obtuvo resultado en el caso de Loterías y Apuestas del Estado, como ha señalado el propio presidente de BME.

A pesar de este fiasco, la Bolsa española ha logrado captar hasta noviembre un total de 37.300 millones de euros a través de nuevas admisiones y ampliaciones de capital. Una de las cifras más altas de los últimos años, según el informe anual presentado este martes, y que coloca al parqué nacional como el primer mercado bursátil de Europa por captación de fondos y el tercero del mundo, tras Nueva York y Shenzhén (China).

Peor parado ha quedado el parqué madrileño en cuanto a volumen negociado en este año, en el que el efectivo contratado ha caído en casi un 10% con respecto al ejercicio anterior. Según Zoido, parte de este descenso ha tenido su causa en la prohibición de las ventas a corto sobre los valores financieros nacionales, entre los que se encuentra la compañía que él preside. Un freno a la negociación que, según Zoido, podría incrementarse si se aplica la tasa sobre las transacciones financieras que se está debatiendo en Bruselas.

Para el presidente de BME, este impuesto solo tiene atractivo “emocional”, puesto que su implantación parece no reducir la volatilidad de los mercados a la luz de estudios al respecto y de la experiencia sueca, donde esta iniciativa fracasó hace dos décadas. Además, ha señalado, “el ahorro de costes para emisores e inversores que pretendía la [directiva europea] MiFID se ahogaría en estos mayores costes de financiación”.

En su defecto, Zoido ha apostado por dotar a los mercados de más transparencia, “un elemento clave” que solo puede llegar a través de una mayor regulación que genere confianza entre los actores del mercado. Algo que, en su opinión, “cuestiona de modo definitivo el modelo del mercado no regulado”, en el que la falta de transparencia y la fragmentación aporta una menor protección a los inversores que podría resultar en el “no mercado” si no se evita con una regulación clara y efectiva al respecto.