Domiciliar la nómina ya no es suficiente para librarse de las comisiones

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Domiciliar la nómina ha dejado de ser suficiente para que el cliente de la banca se libre de engorrosas comisiones como las de administración, mantenimiento, transferencias y tarjetas. Así lo pone de manifiesto un análisis realizado por Kelisto.es que muestra que un 60% de los bancos exige hasta cinco requisitos adicionales a la nómina para no pagar por estos servicios.

En concreto, el 26% de las entidades requiere que sus usuarios cumplan con dos exigencias y el 18%, con tres, aunque existen casos en los que puede llegar a requerirse el cumplimiento de hasta seis requisitos (6% de las entidades). Por el contrario, solo un 26% se conforma con que el cliente domicilie su salario y un 15% ni siquiera le pide eso para no pagar los gastos más comunes.

“Este aumento de la vinculación exigida para no pagar comisiones resulta preocupante por dos motivos”, señala Estefanía González, portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es. “El primero es que, si bien hace tiempo el requisito extra más común era el de domiciliar recibos del hogar (algo que no suponía ningún coste para el cliente), ahora lo más frecuente es que las entidades pidan realizar una serie de compras o extracciones con tarjeta de crédito (presente en el 48% de las ofertas), lo que puede suponer un gasto extra para el consumidor”.

El resto de las exigencias de las entidades pasan por domiciliar recibos del hogar (33%), contratar tarjetas de crédito y/o débito (18%), contratar seguros (10%), tener ahorros en otros productos de inversión y/o ahorro del banco (8%) y contratar un producto de inversión (5%).

“El segundo motivo de preocupación tiene que ver con la forma en la que se comercializan las ofertas menos exigentes del mercado. En total, el 70% de los bancos con cuentas nómina que, como mucho, piden que el cliente domicilie su nómina para no pagar comisiones son entidades online o entidades tradicionales cuya oferta más atractiva solo se puede contratar por Internet algo que, todavía a día de hoy, deja sin acceso a este tipo de propuestas a casi la mitad de la población”, añade González.

Pese a que la tasa de población que usa la banca electrónica ha aumentado un 44% en la última década, casi la mitad de los consumidores de entre 16 y 74 años (el 45,1% del total) sigue sin utilizar este tipo de servicios, algo que se agrava aún más en determinadas franjas de edad y en determinadas zonas del país. Por ejemplo, la tasa de personas entre 65 y 74 años que accede a banca digital baja hasta el 23,3% (frente al 54,9% de la media del país), y se desploma por debajo del 10% en edades superiores: un 8,4% para quienes tienen entre 75 y 84 años, y un 2,7% para quienes tienen más de 852.

En la misma línea, el acceso a la banca online es mucho más común en las grandes ciudades que en las zonas rurales: el 60,1% de la población que vive en localidades de más de 100.000 habitantes y capitales de provincia usa la banca por Internet, mientras que la tasa baja hasta el 47,9% en municipios de menos de 10.000 habitantes

Por comunidades autónomas la horquilla es aún más amplia: mientras que Ceuta (74,9%), la Comunidad de Madrid (61,9%) y Navarra (61,3%) lideran el acceso a la banca online, en Melilla (40,5%), Extremadura (42,9%) y Castilla-La Mancha (46,2%) apenas se supera el 40%.

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“En este contexto, los grandes bancos del país han aprovechado los últimos meses de 2019 para realizar cambios en exigencias que imponen para esquivar las comisiones, o tienen previsto hacerlo en el corto plazo”, analiza la experta de Kelisto.es. “En algunos casos se han aumentado las exigencias para no pagar por los servicios habituales (se pide cumplir con más exigencias o los requisitos que ya se pedían se endurecen), en otros se ha optado por eliminar algunas opciones de vinculación y los hay que han incrementado las comisiones en caso de incumplimiento de su política ‘sin comisiones’. Obviamente, estas estrategias no son excluyentes entre sí, por lo que hay bancos que han combinado algunas de ellas”, destaca González.

Así, por ejemplo, Banco Santander eliminó el pasado 3 de enero una de sus opciones para esquivar las comisiones (la de tener un saldo mínimo de 60.000 euros en cuentas, depósitos a plazo fijo o productos de inversión) y elevó su comisión de mantenimiento (en caso de incumplir con los requisitos exigidos) de 8 a 12 euros al mes.

En cambio, Bankia ha optado por añadir un requisito extra de vinculación a aquellos clientes que tenían nómina domiciliada, a elegir entre hacer dos compras al mes con tarjeta de crédito, contratar un seguro con la entidad o tener un mínimo de 35.000 euros en productos de ahorro, unos cambios que acaban de entrar en vigor.