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Crespo descarga el peso de Gürtel en Correa, un «excelente relaciones públicas» que cerró los amaños en Boadilla

Pablo Crespo
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El que fuera secretario de Organización del PP gallego Pablo Crespo, considerado el número dos de ‘Gürtel‘, ha descargado gran parte del peso de la trama en el líder de la misma, Francisco Correa, al que ha descrito como un «excelente relaciones públicas» que se encargó de cerrar las adjudicaciones irregulares en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte.

A preguntas del fiscal, Crespo ha detallado cómo empezó a trabajar con Correa, al que conoció cuando todavía era secretario de Organización del PP gallego. «Cuando yo dejé el partido me ofreció trabajar con él. Me incorporé a mediados de octubre de 2002 como consejero delegado de sus empresas», ha explicado.

El número dos de la trama se ha referido también a cómo se tejió la red de contactos mediante la cual se acometieron los amaños en el municipio madrileño. En el centro Crespo ha colocado a Correa, la persona que tenía «acceso, sobre todo», a los dirigentes del Partido Popular. «Correa se ganó por sí mismo en su día la cuenta del PP a nivel global. Siempre ha sido un excelente relaciones públicas», ha asegurado, detallando que era una persona cuya «capacidad de influencia» hizo encajar todas las piezas.

En su declaración ante el juez, Crespo ha ratificado su escrito de confesión y ha confirmado ser el administrador de las sociedades Special Events, Pasadena Viajes, Technology Consulting Management, Rialgreen y Boomerangdrive, administrando y dirigiendo Orange Market y Down Town Consulting desde finales de octubre de 2002.

En este sentido, ha detallado que era Isabel Jordán –la administradora de ‘Gürtel’– la que se encargaba de la «dirección efectiva» y de llevar el «día a día» de las sociedades del ‘Grupo Pozuelo’ bajo su «supervisión», que se producía de forma semanal.

CAMBIO DE ASESOR

Asimismo, Crespo ha revelado que en 2006 se produjo un cambio de asesor fiscal porque Correa, pese al aprecio que profesaban a Luis de Miguel, «no estaba contento» con una serie de cuestiones. Fue entonces cuando, a través de un conocido, entraron en contacto con José Ramón Blanco Balín, que «tenía un despacho bastante reputado».

En este contexto, Crespo ha detallado la estructura del grupo de sociedades de eventos y viajes, y el detalle de la toma de control de algunas de ellas por parte de la sociedad Hator Consulting. En la línea del escrito de confesión, ha explicado que Correa tenía el 50%, Blanco Balín el 30% y él un 20%.

Pero, además, el ‘número dos’ de la trama ha entrado al detalle de cómo conoció al que fuera consejero delegado de la Empresa Municipal de la Vivienda Tomás Martín Morales, al gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda Alfonso Bosch y al exconcejal José Galeote. «Me los presentó Correa, hemos comido muchas veces juntos», explicando, con todo, que en esas conversaciones no se trataban los «negocios» de la trama. «Se hablaba de la vida», ha apuntado.

MARTÍN MORALES, UN «BUEN ADMINISTRATIVISTA»

Crespo se ha referido más en profundidad a Martín Morales. Pese a que ha reconocido que no tiene «capacidad para enjuiciarlo», le ha descrito como un «buen administrativista» al que consultaban si tenían dudas con los pliegos.

Precisamente, referido a las condiciones de las licitaciones, Crespo ha asegurado que la trama coordinaba con gente del ayuntamiento la posibilidad de ofrecer «pliegos redactados para ajustarlos» a la «medida» y que se pudieran «llevar el concurso sin problema».

Sin embargo, y pese a su posición en ‘Gürtel’, Crespo ha reconocido que apenas conoce al exalcalde de Boadilla del Monte Arturo González Panero. «Solo lo he visto una vez en mi vida, una vez que bajé al Hotel Fénix y estaba sentado con Martín Morales y Correa. Me lo presentaron, encantado y mucho gusto y nada más», ha revelado.

Para justificarlo, Crespo ha detallado que los pagos que la trama efectuaba a ‘El Albondiguilla’ eran autorizados de forma directa por Crespo, que se ponía en contacto con él o con el contable, José Luis Izquierdo. «Solamente el señor Correa podía decir que se pagaran los gastos a Panero. Yo le llamaba y el decía: ‘Es una cosa de Arturo, pagarla'», ha apuntado.

EL DESENCUENTRO ENTRE CORREA Y PANERO

Esa relación de la trama con el otrora alcalde de Boadilla se rompió en un determinado momento: Correa acabó «muy enfadado porque Panero, con quien había tenido un acuerdo para la adjudicación de unas obras, se enteró de que» ‘El Albondiguilla’ estaba «negociando esos mismos contratos con otras personas».

«(Correa) Se sintió traicionado, con toda la razón, y rompió la relación. Dejó de hablar con él y la relación, recados o lo que quisiera decirle lo hacía a través de Martín Morales», ha afirmado Crespo.

Este desencuentro quedó escenificado, concretamente, en la negociación de uno de los contratos con Sufi, la empresa de uno de los encausados, el ya fallecido Rafael Naranjo Anegón. «Panero mandó a otro intermediario a negociar y Correa quedaba deslegitimado ante la empresa. De ahí la indignación que le produjo», ha explicado.

IZQUIERDO DICE QUE ERA UN «AUXILIAR» SIN «POTESTAD»

Este miércoles también ha declarado el considerado contable de la Gürtel, José Luis Izquierdo. En el marco del interrogatorio, ha precisado que no llegó a participar en la sociedad Downtown, aunque sí ha reconocido que trabajaba en Pasadena y Special Events, empresas vinculadas a la trama de Correa.

Se ha escudado en que realizaba una administración «auxiliar» en muchos aspectos, con especial hincapié en el término «auxiliar». Ha asegurado que «siempre» se le dictaba e indicaba qué hacer. «Yo nunca tenía potestad ejecutiva», ha dicho tras insistir en que cumplía «órdenes directas».

Además, ha negado haber conocido a varios de los empresarios que ahora figuran como acusados en el procedimiento, entre ellos José Luis Ulibarri, directivo de la constructora UFC SA, y José Luis Martínez Parra, vicepresidente de Teconsa.

DE MIGUEL INSISTE EN QUE SEGUÍA INSTRUCCIONES DE CORREA

A la lista de testificales de esta segunda sesión del juicio se ha sumado también el arquitecto Antonio de Miguel Reyes, quien ha ratificado los hechos que ya admitió en un escrito remitido a la Fiscalía en el que explicaba que hacía las valoraciones técnicas de las propuestas realizadas por las mercantiles de la trama.

En su escrito, De Miguel aseguró que «existía una práctica» que consistía en que las ofertas que presentaban los licitadores a concursos pasaban por él para que su valoración desde el punto de vista técnico y para que emitiese informes con las puntuaciones correspondientes. Y confesó que aunque no existiese una instrucción expresa de valorar mejor la propuesta de una empresa en concreto, «se le daba a entender que había empresas en las que había especial interés, mediante algún comentario como ‘valora bien una buena presentación'».

Este miércoles ha reconocido que llegó a utilizar empresas en el extranjero para los negocios del líder de la Gürtel. «Se uso porque me dijeron que había que enviar una transferencia a Suiza y luego me he enterado que esa sociedad suiza no era de Correa sino del señor Panero», ha explicado en referencia a la mercantil portuguesa Freetown.

De Miguel ha asegurado que en aquel momento «no sabía nada» de las operaciones llevadas a cabo por Correa y mucho menos de su actividad con González Panero. «El señor Correa me dio esas instrucciones y yo lo hice», ha dicho.

Así ha concluido la sesión de este miércoles en la que el tribunal ha descartado que el Partido Popular, implicado por su supuesta participación a título lucrativo, pueda comparecer por videoconferencia en las sesiones al no disponer la sala de los medios necesarios. El juicio se reanudará este jueves a partir de las 10.00 horas, previsiblemente, con la declaración de Martín Morales y del resto de acusados.