“La vida en las palabras”, una entrañable saga familiar de Concha Martínez Simancas

Libro la vida en las palabras, por Concha Martínez Simancas
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Concha Martínez Simancas acaba de presentar en sociedad un elegante y entrañable libro en el que, a partir de unas fotos ‘encontradas’ por su hermano Julián, rememora la vida de Concha Nogués, su abuela. La interesante obra, publicada en la colección ‘Letra pequeña’, aparece en una edición cuidada hasta el último detalle, que le aporta un aire limpio y único, casi artesanal, que es toda una invitación a la lectura. El conjunto se beneficia también de la experiencia en estas lides de Rafael, otro hermano de la autora, con una larga carrera periodística a sus espaldas.

La autora rehúsa atribuirse en solitario el mérito de este trabajo, que define como compartido, en el que también juega un papel primordial la documentación y las notas, redactadas con minuciosidad y mimo por Paloma Castellanos Mira, que sitúan en su contexto justo las antiguas fotografías familiares que sirven como hilo conductor de este interesante relato.

El uso de distintas tipografías separa con acierto el relato de la vida, los antecedentes y las vicisitudes de Concha Nogués, la protagonista de esta biografía que es también un homenaje, de las impresiones desde el recuerdo que en el presente van desgranando sus nietos en conversaciones y textos escritos para la ocasión. También tienen gran importancia las anotaciones a pie de página que funcionan casi como microrelatos en el contexto de esta obra en la que nada sobra y nada puede considerarse fruto del azar.

Y esa combinación de un presente en el que los recuerdos se traducen en la recreación de una época, un tiempo y un lugar; con un pasado que transcurre en una sucesión histórica de acontecimientos que fueron comunes, en cierto modo, a los vividos por otras muchas familias españolas en el accidentado siglo XX, convierte a este libro en un lugar único y apacible en el que el lector puede disfrutar con placer del relato de una vida singular que, es a la vez única y  compartida, gracias a ese ambiente de confidencias, sencillo y acogedor que la autora ha conseguido impregnar en la obra.

En definitiva, estamos ante un libro más que recomendable que merece la pena ‘tener y guardar’, resulta entretenido y se lee con agrado, y también abre la puerta a la reflexión sobre lo que somos, lo que fuimos y lo que seremos. Algo de suma importancia en estos tiempos que corren en que las referencias parecen móviles y el futuro se antoja incierto e inescrutable.