Oxfam denuncia el fracaso de Europa en la acogida de los menores refugiados

Refugiados
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La ONG alerta de que cada día una media de 28 menores no acompañados quedan excluidos del precario sistema de acogida italiano. El número de menores refugiados y migrantes no acompañados que han llegado este año a Europa a través de Italia se ha duplicado, según un informe de Oxfam que se suma al publicado por UNICEF en el que advierte del incremento de niños que se han visto obligados a huir de sus hogares de nacimiento para escapar de la violencia o la pobreza extrema que asola sus países.
 
Oxfam denuncia en su informe que cada día, una media de 28 menores no acompañados quedan excluidos del precario sistema de acogida italiano. Los menores que sí permanecen en él viven durante prolongados períodos de tiempo en centros de detención de facto, en condiciones inadecuadas e inseguras y recibiendo poca o ninguna información sobre sus derechos. Muchos de los menores se escapan de estos centros, optando por vivir en la calle, expuestos por tanto a mayores peligros. En este sentido, la ONG advierte de que esta situación no es sino un ejemplo más de que el actual enfoque migratorio de la Unión Europea es totalmente inadecuado.
 
Desde que los Gobiernos decidieron cerrar la ruta a través de los Balcanes occidentales y la Unión Europea llegó a un acuerdo con Turquía, Italia se ha convertido de nuevo en el principal punto de llegada de refugiados y migrantes a Europa. De acuerdo con las últimas cifras de ACNUR, el número de menores no acompañados que ha llegado a Italia en 2016 se ha incrementado de forma significativa y representa ahora el 15% del total de llegadas. Hasta finales del mes de julio, 13.705 menores no acompañados habían llegado a Italia, una cifra que supera el total de menores no acompañados que llegaron en 2015 (12.360 niños y niñas).
 
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de muchas ciudades, regiones y organizaciones de la sociedad civil, el sistema de acogida italiano está lejos de ser el apropiado para proteger a los niños y niñas migrantes no acompañados y sus derechos. Por ejemplo, señala Oxfam, los centros de registro, creados por las autoridades europeas e italianas para clasificar las llegadas y acelerar el retorno de los solicitantes rechazados, están saturados y ni siquiera cuentan con infraestructuras de saneamiento adecuadas.
 
Asimismo, aunque se supone que la estancia máxima en estos centros es de 48-72 horas, muchos niños y niñas permanecen en ellos incluso hasta cinco semanas sin apenas recursos, sin ni siquiera poder cambiarse de ropa ni de muda, ni llamar a sus familias en sus países de origen o a familiares que residen en Europa.
 
Por todo ello, Oxfam hace un llamamiento al Gobierno italiano y a sus homólogos europeos para que adopten medidas urgentes para proporcionar de forma sistemática alojamiento y apoyo adecuado a los menores no acompañados para que puedan vivir en condiciones de seguridad y dignidad.
 
Natalia Alonso, directora adjunta de Incidencia Política y Campañas de Oxfam, cree que “la pésima situación en la que se encuentran estos niños y niñas en Italia es un triste reflejo del fracaso de los Gobiernos europeos y de las autoridades italianas a la hora de proteger a los menores que llegan a Europa en busca de seguridad y protección. También evidencia, una vez más, el fracaso de la política migratoria europea que deja en manos de unos pocos Estados miembro la responsabilidad de gestionar una frontera común. Europa debe aunar sus fuerzas y acoger a las personas que llegan huyendo de situaciones desesperadas, los conflictos y la persecución”.
 
La mayoría de los menores que llegan en barcos proceden de Egipto, Gambia, Eritrea, Nigeria y Somalia y viajan solos por Europa
 
Desinformación y falta de asesoramiento
 
Oxfam y sus organizaciones socias locales se reúnen de forma regular con niños y niñas que dicen no haber sido informados de la posibilidad de solicitar protección internacional o de su derecho a tener un tutor legal (una persona que actúe en su mejor interés y proteja sus derechos). El nombramiento de un tutor legal puede llevar hasta ocho meses, lo que priva a los menores de asesoramiento sobre sus derechos y sobre cómo protegerlos según la legislación italiana y, por tanto, poniendo en peligro cualquier oportunidad de tener un futuro próspero.
 
Durante los primeros seis meses de 2016 se denunció la desaparición de 5.222 menores no acompañados que se escaparon de centros de acogida para continuar su viaje por Italia y Europa. Estos se vuelven invisibles y desaparecen de los radares legales, lo que los hace aún más vulnerables a la violencia y la explotación.
 
Si la situación de estos menores es extremadamente grave, la de aquellos que cumplen 18 años no lo es menos. Muchos son expulsados de los centros el día de su cumpleaños y acaban, también, en la calle.