Aviso de los médicos de Familia: “La Primaria no puede desaparecer para convertirse en unas urgencias”

Centro de Salud de Abrantes, Madrid.

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La Atención Primaria está atravesando en la Comunidad de Madrid por una situación de “extrema gravedad”. A la amenaza que se cierne sobre varios centros de salud, que podrían cerrar en verano, y la tan denunciada sobrecarga de trabajo ahora se suma la ‘huida’ de nuevos especialistas. Estos últimos no quieren trabajar en la región. Prefieren buscarse la vida en otra autonomía o más allá de las fronteras españolas. Ante esto los médicos de Familia son claros: “La Primaria no puede desaparecer para convertirse en unas urgencias”.

La Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria (SoMaMFyC), a través de un comunicado de su junta directiva, deja patente su preocupación por la situación. “El rechazo mayoritario de los nuevos especialistas a permanecer en las plazas ofertadas” por la Consejería de Sanidad, afirma, “muestra el fracaso de la convocatoria en retener a los nuevos profesionales”.

La pérdida de estos profesionales sanitarios se explica por varios motivos. Entre ellos, detalla la sociedad, por el ingente trabajo al que se enfrentan cada día en los centros de salud. “Hemos normalizado tener agendas diarias de más de 40-50 pacientes, llegando a 70 pacientes al día en determinados centros”, afirman estos médicos. Esto provoca que no se tenga el tiempo “suficiente” para atender a la gente. “La Atención Primaria no consiste sólo en atender la demanda del paciente sino en abordar sus enfermedades crónicas, en hacer prevención y participar en la salud de toda la comunidad entre sus muchas cualidades”, recuerdan.

En cuanto a lo que ha sucedido con la oferta de plazas de la Consejería, SoMaMFyC explica que se debe a que eran “en turno de tarde en centros de salud con una elevada demanda y donde la carencia de profesionales lleva meses sin cubrir”. “Las plazas de difícil cobertura como las ofertadas no atraen a ningún profesional que quiera desarrollar su trabajo de forma adecuada”. Ante esto, reitera la necesidad de “cambiar la estrategia de recursos humanos”, lo que se podría conseguir, por ejemplo, con “horarios racionales que permitan la conciliación”. También estos médicos proponen la contratación de más enfermeras comunitarias y administrativos sanitarios “para realizar tareas que no requieren un profesional médico”.

El plan de contingencia, del que dio cuenta este diario hace unos días, también marca las críticas de esta sociedad médica. “Consiste en cerrar centros de salud para centralizar la atención en otros centros”, destaca, provocando sobrecargar “más a los centros que permanecen abiertos”.

“La solución no puede ser cerrar centros”

“La Primaria basa su labor en la longitudinalidad, esta se consigue teniendo un médico de familia de referencia para la misma población durante toda la vida del paciente”. Por lo que, continúa, “cerrar centros de salud a demanda por no tener personal atenta” contra esta longitudinalidad. En su opinión, “si hay plazas de difícil cobertura, habrá que incentivarlas, pero la solución no puede ser cerrar centros sin proponer otras soluciones”.

Por todo esto, estos facultativos sostienen que la Primaria “no puede desaparecer para convertirse en un servicio de urgencias, sino que tiene que mantener sus competencias reguladas en el programa formativo de la especialidad”.

Tras ver “prioritario” implantar en todos los equipos las 31 citas máximas al día, este colectivo médico cree que “no es de recibo que, con la llegada de fondos europeos, ni el Gobierno central haya obligado a una inversión mínima en Atención Primaria, ni el autonómico haya realizado directamente dicha inversión con el dinero recibido”. “Este abandono de los responsables políticos”, critica, “conlleva la descapitalización” en este nivel asistencial.

“La Atención Primaria en la Comunidad de Madrid”, concluye esta sociedad, “necesita nuevos profesionales porque ya faltan y porque en los próximos años se van a jubilar muchos de nuestros compañeros”. Es decir, “necesitamos retener el talento de los profesionales que hemos formado”.