Año XXV - Madrid, Domingo 04 de Diciembre de 2016

Indignación entre los médicos por obligar a una anestesista a examinarse tras dar a luz

AMYTS reprocha a la Consejería de Sanidad de Madrid que “si de verdad le importa la humanización de la asistencia sanitaria”, que empiece “por sus profesionales”.

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Centro sanitario de la Comunidad de Madrid
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/ • 15:36

“Si de verdad a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid le importa la humanización de la asistencia sanitaria, tendría que empezar por sus profesionales y evitar que produzcan estas situaciones”. La indignación de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) llega después de conocer lo que tuvo que vivir este fin de semana una anestesista que se sometió a la segunda fase de las pruebas selectivas de las convocatorias para médicos (OPEs) publicadas en 2015.
 
El pasado sábado un total de 3.976 aspirantes se examinaron para 368 plazas ofertadas. Y una de estas opositoras se encontraba embarazada de 39 semanas y media, como relata AMYTS. Algo que remitió al Tribunal una semana antes del examen. Aun así, la profesional se jugaba un puesto para su especialidad de Anestesia y Reanimación. “Era uno de los miles de médicos eventuales en la Sanidad Pública de la Comunidad de Madrid. Lleva tres años encadenando contratos temporales de entre seis y dos meses. La prueba en su especialidad hacía seis años que no se convocaba”, continúa la asociación.
 
Ante la posibilidad de dar a luz, el Tribunal, como asegura la propia afectada, le comunicó que “no había ninguna solución y que lo único que se podía hacer era mandar a alguien al hospital para que me examinara”. Y así fue. “El Tribunal se desplazó a la maternidad donde había dado a luz. Dos horas después del parto se trasladó a un aula aislada en el propio centro y realizó el examen”, narra AMYTS.
 
Finalmente, como publicó Europa Press tras hablar con la profesional, después de realizarle la respectiva sutura y enseñarle a su nuevo hijo, tuvo que realizar la prueba “a pesar de no haber dormido, no poder mover las piernas por efectos de la anestesia y de sangrar, como es normal en las primeras horas después del parto”.
 
“No me parece justo tener que presentarte a un examen tan importante así... no había dormido, ni comido, ni estaba en las mismas condiciones que mis compañeros. Tuve que abandonar a un recién nacido durante tres horas, no le pude dar el pecho. En un país en el que intentamos hablar de igualdad laboral, conciliación, maternidad... es vergonzoso exponer a las mujeres a una situación tan sumamente injusta”, criticó la aspirante.
 
Una denuncia que comparte AMYTS en un comunicado en el que reprochan a la Consejería de Sanidad la respuesta ante este conflicto: “Lo lógico es posponer la prueba”. De hecho, recuerdan a la Comunidad de Madrid que existen “antecedentes” como el de la convocatoria de médicos del Servicio Aragonés de Salud del año 2013 cuando se pospuso el examen, que tuvo “un contenido de similar dificultad”, para que la afectada pudiese realizarlo en las mismas condiciones que sus compañeros.
 
Por todo ello, desde el colectivo reclaman a la Consejería de Sanidad que “si de verdad a la Consejería le importa la humanización de la asistencia sanitaria, tendría que empezar por sus profesionales”. Primero eliminando la precariedad y luego realizando “oposiciones periódicas que harían que la angustia y el temor a perder las escasas posibilidades que hay” no apareciesen en estos escenarios.
 
Es por eso que AMYTS emplaza “de nuevo” al Gobierno de Cristina Cifuentes “a negociar un modelo de oposición razonable, consensuado, que contemple ésta y otra situaciones. Algo que llevamos esperando desde 2007”.

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