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| | Opinión | | Groenlandia es el futuro | | | Rafael Martínez-Simancas | | Mientras discutimos qué vamos a hacer con los billetes de euro cuando no valgan, (hay artistas que trabajan el papel reciclado y construyen auténticas maravillas), mientras nos preocupa el peligro de una invasión comercial de China, mientras no sabemos cuántos calendarios más le quedan a la vieja Europa que ha llenado el mediterráneo de botellas y pis de guiri barato. Mientras ocurre todo eso nos estamos perdiendo el verdadero problema que es la invasión de Groelandia que aprovechando los efectos del deshielo nos envía pequeños icebergs que van a llegar a nuestras costas con un oso polar encima de cada uno.
El oso vendrá con un hambre de siete semanas y lo que no aneguen las aguas se lo comerá el oso blanco que, además, tiene un carácter muy suyo. Groelandia viene a cargarse la nueva Ley de Costas de Arias Cañete y va a poner a Cuenca en primera línea de playa. Los hay que piensan que de ésta Madrid consigue un pantalán para alojar portaaviones de paso al Golfo Pérsico. Y, comisión por medio, alguien hará negocio cuándo suba el nivel de la marea, por voluntarios no será porque la Escuela de Negocios de Correa tiene alumnos muy aventajados.
Será Groelandia la que recortará nuestros derechos y libertades, seguiremos siendo “una” pero más chiquita e isleña. Habrá que adaptar el discurso de Zapatero porque no seremos exactamente una nación discutida y discutible si no una nación escurrida y “escurrible”. De momento lo suyo es hacerse con unos pantalones bombachos porque se les puede levantar muy bien la tobillera y se chapotea con más estilo cuándo suba el charquito helado que nos envía Groelandia para que ahoguemos nuestras penas. Seremos “groelandeses del sur” y al final acabaremos más rubios, más altos y más guapos para envidia de Francia que nos ve “perdus”.
Del oso que se ocupe Jesulín de Ubrique que es muy resuelto. | | | | 26-07-2012 • 11:55 |
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