Noviembre de 2003

La tendencia de la banca privada en España

Por Manuel Sánchez del Valle,
Director General Popular Banca Privada

En los últimos tiempos, el negocio de banca privada se encuentra inmerso en un proceso de cambio muy importante que afecta a la mayoría de los operadores en dicho segmento del sector de servicios financieros. En los últimos ocho años, han concurrido de manera simultánea en el tiempo dos fenómenos importantes como han sido el significativo aumento de la riqueza financiera en España y el espectacular aumento de la virulencia de los ciclos de los mercados, tanto alcista en un inicio, como bajista más recientemente.

El primer fenómeno ha originado crecimientos de los volúmenes de negocio en el segmento de banca privada y un significativo proceso inversor (en ocasiones más cuantitativo que cualitativo) por parte de sus operadores, tanto los existentes como algunos nuevos que han entrado en el mercado español. Simultáneamente, la virulenta trayectoria de los mercados en el mismo período ha generado entre muchos clientes de este negocio percepciones diferenciadas: inicialmente de euforia y de desencanto más tarde.

Todo ello ha llevado a un relativo decaimiento por parte de la demanda, con la consiguiente disminución de los resultados del sector y la aparición de procesos de reajuste organizativo y/o de planteamiento por parte de los oferentes de servicios. Dejando de lado los cambios organizativos y de modelo, quizás merezca la pena destacar el replanteamiento de la oferta de servicios que está teniendo lugar en el gestor, con la aceleración de procesos ya iniciados y la aparición de nuevos conceptos, todos tendentes a prestar más atención a la minoración de la fuerte volatilidad que ha afectado a los mercados.

Nos referimos a conceptos como la gestión estratégica y táctica con relación a la tolerancia real al riesgo del cliente, la utilización creciente de fondos de terceros, la intensificación de la diversificación de los patrimonios hacia otros activos (gestión alternativa, inmuebles, arte y metales preciosos) y la utilización de productos de seguros, entre otros.

Pero además, en Popular Banca Privada, estamos convencidos de que en este negocio se requiere crecientemente una gestión global del cliente. Por ello, si bien el asesoramiento financiero y la ampliación de la gama de productos constituyen parte esencial de nuestra oferta, otros aspectos como un completo proceso de asesoramiento patrimonial, fiscal, inmobiliario e incluso empresarial, en algunos casos, se incorporan a la oferta de servicio global del banco privado. Y es en este campo del asesoramiento donde hay que destacar además otro atributo clave del servicio: la independencia en el asesoramiento, que cada vez cobra mayor relevancia.

Sobre estas premisas de partida, nuestra estrategia se centra en convertirnos en una de las principales entidades de banca privada en España a través de una amplia oferta de servicios patrimoniales basados en la especialización, la independencia y el trato personal. Afortunadamente, estamos teniendo un año con buenos crecimientos, a pesar de que el contexto no es todavía boyante, si bien comienza a mejorar levemente. Además, las novedades fiscales aprobadas en el año que termina, principalmente las relacionadas con los fondos de inversión, han supuesto un acicate para el negocio.

Ello ha sido así en dos frentes principales: la desmovilización de inversiones en fondos existentes y el fuerte crecimiento de los volúmenes en contratos de gestión discrecional activa de carteras de fondos (actividad en la que PBP ha sido un pionero en España, y que se inició en 1996 bajo el nombre de Fondgestión). En el primer caso, la nueva fiscalidad permite que una entidad como la nuestra pueda poner a disposición del cliente de manera mucho intensa sus capacidades de asesoramiento de inversiones sin que la fiscalidad suponga un impedimento, mientras que en el segundo, el servicio de gestión activa de carteras de fondos que desde hace ya muchos años existía en PBP, no ha hecho sino verse impulsado.

Esto permite una gestión activa sin interferencias de índole fiscal, lo cual mejora el atractivo de estos servicios. Popular Banca Privada es la unidad especializada del Grupo Banco Popular en el negocio de banca privada. El banco está participado en un 60% por el Banco Popular y en un 40% por el Grupo Dexia. En estos momentos contamos con 1.666 mill. de euros en volúmenes totales pertenecientes a 19.415 clientes.

 

 

Edita: Asesores de Publicaciones