Noviembre de 2003

España necesita un gobierno distinto que apueste por el bienestar social

Por Carme Chacon,
Portavoz CEF-PSOE

Estamos en la recta final de una legislatura que ha puesto en evidencia las consecuencias de un gobierno de derechas, que se ha caracterizado por hacer uso del rodillo de una amplia mayoría absoluta. Si durante sus primeros años de gobierno, Aznar vio limitadas sus posibilidades de reformas por su escasa mayoría parlamentaria, en esta legislatura, al Partido Popular no le ha temblado el pulso a la hora de llevar a cabo un amplio programa de reformas de contenido reaccionario, aunque estas reformas se hayan hecho contra el sentir mayoritario de la sociedad, como ha sido el caso de las educativas.

Las consecuencias de estas reformas, y de sus políticas, practicadas “sin complejos” en los últimos años, nos han dejado un país más inseguro, con mayores desigualdades sociales, con unos servicios públicos más deteriorados y una democracia bajo mínimos.

La España del PP además se ha convertido en la España de los enfrentamientos, en la España de la división entre regiones, nacionalidades, ideas y proyectos.
Los socialistas durante estos años hemos venido haciendo una oposición útil y constructiva, con el único objetivo de servir a los intereses de la ciudadanía. De esta oposición útil fue fruto el Pacto contra el Terrorismo y por las Libertades, pero también miles de iniciativas parlamentarias pensadas para dar respuestas a los problemas de la gente.

El problema de la violencia de género, el desempleo y la precariedad laboral, la inseguridad ciudadana, la falta de viviendas de protección pública, la elevadas listas de espera en la sanidad pública, el sobreendeudamiento de las familias, los problemas de integración de los inmigrantes en la escuela pública, han sido problemas que hemos denunciado y hemos intentado solventar con iniciativas parlamentarias, la mayoría de ellas rechazadas por la mayoría absoluta del PP.
Ahora que se acercan meses electorales, donde la ciudadanía tiene que evaluar y examinar a sus políticos, es el mejor momento para hacer un repaso de los acciones y del talante, que tanto desde el gobierno como desde la oposición, hemos venido realizando en los últimos cuatro años.

Nuestra alternativa es un socialismo de los ciudadanos que nos permita devolver el poder a la ciudadanía, y limitar el excesivo poder que el PP ha otorgado a una oligarquía empresarial y política.

Apostamos por un país donde los ciudadanos vivan seguros y en libertad, donde la justicia funcione, donde la investigación sea la clave de nuestra competitividad y de nuestro crecimiento, que invierta en educación y fomente la cultura. Nuestra apuesta es también por la solidaridad en un mundo globalizado y por un gobierno que rinda y sea honesto y transparente.

 

Edita: Asesores de Publicaciones