Noviembre de 2003

Once años

Por Diego Carcedo

Para un tango 11 años debe de ser muy poco, pero en los tiempos que corren, 11 años para la supervivencia de un periódico constituyen un éxito. Este extra de EL BOLETIN celebra hoy sus primeros 11 años de vida, así que bien puede hablarse por una vez, y sin que sirve de precedente (no vaya a resentirse su proverbial modestia), de su éxito y dedicarle a ese éxito unas líneas, que por supuesto se merece, y cuanto antes, sin necesidad de esperar a que el cumpleaños sea un número redondo, acabado en cinco o en cero.

¿Cuántos medios de comunicación han nacido y han muerto, muchos con más pena que gloria, en España en estos 11 años últimos en que nos ha acompañado sin faltar EL BOLETIN? La lista de periódicos, algunos ya consolidados, y de revistas, no menos afianzadas, que desaparecieron abandonadas por sus lectores y anunciantes es larga. Echarle una ojeada refleja que poner una publicación en la calle y mantenerla viva día a día, semana tras semana, se vuelve difícil y conseguirlo, muy meritorio.

EL BOLETIN ha superado con brillantez la década, ha sorteado crisis y vencido dificultades, y con ese activo se adentra en el futuro de la comunicación en España avalado por la seguridad que le proporciona haber sabido llenar un hueco informativo que la desaparición de la prensa vespertina había dejado vacío. Cada tarde se le espera con avidez para poder enfrentar el último tramo de la jornada al tanto de lo que ha ocurrido en las últimas horas.

Su fácil lectura y amenidad, unidas a la espléndida selección de las noticias ponen el resto. En 11 años, con todos sus meses, sus semanas y sus días, ni una sola tarde EL BOLETIN ha fallado al compromiso con sus lectores, que han sabido corresponderle con una gran fidelidad. Tampoco ha faltado al compromiso de independencia, de seriedad y de rigor informativo que su editor, Carlos Humanes, prometió cuando salió por vez primera a la calle. Habrá cometido algún error, ¡claro, qué medio de comunicación no los ha cometido?. Pero no consta que haya sido grave ni que haya escamoteado noticias interesadamente ni que las haya difundido falsas.

EL BOLETIN nació con la modestia que su propio nombre refleja. Y de ella ha conseguido hacer estandarte de grandeza. El mayor activo de un medio de comunicación es la credibilidad, que no se compra ni se vende, hay que ganarla. Y este periódico en sus 11 años ha sabido ganarla sin hacer alardes, día a día. Han sido 11 años difíciles para todos, en los que han ocurrido cosas complejas tanto en España como en el resto del mundo, y de las cuales siempre ha estado atento para dar cumplida cuenta.

Quienes hacen a diario EL BOLETIN son acreedores de una efusiva enhorabuena aunque nunca mayor que la que merecemos quienes lo leemos y lo tenemos cada atardecer como referencia fiable de la actualidad que discurre a nuestro alrededor.

 

 

Edita: Asesores de Publicaciones