Noviembre de 2003

La batalla por Caja Madrid refuerza a Blesa y divide a la izquierda

La lucha por el poder en Caja Madrid creó una grave crisis en las fuerzas de izquierda. La guerra se saldó con el reforzamiento de Blesa, la exclusión del PSOE de los órganos ejecutivos y la fractura de CCOO.

El PSOE centró su batalla en Caja Madrid en tratar de impedir que el secretario general del PP madrileño, Ricardo Romero de Tejada, formara parte del Consejo de Admistración de la entidad financiera, al considerarle “el capo” de la supuesta trama inmobiliaria que, a su juicio, impidió gobernar a Simancas. Lo curioso es que dicha cruzada, por la que los socialistas se autoexcluyeron de los órganos ejecutivos de la caja, no impidió que el PSOE apoyara con su voto en la Asamblea de Madrid las listas en las que el PP proponía a Romero de Tejada como consejero. Al final, por una pataleta que les llevó a no presentar ninguna candidatura, los socialistas perdieron la vicepresidencia que ostentaban en la persona de Ramón Espinar, que pasó a ocupar Francisco Moure, del PP, mientras que otra volvió a quedar en manos de José Antonio Moral Santís (IU).

El presidente, Miguel Blesa, fue el principal vencedor de la contienda al lograr una comisión ejecutiva a su medida: cinco de sus nueve miembros del PP. La tensión dejó, además, serias cicatrices en las relaciones PSOE-IU, ya que los socialistas acusaron a la coalición que lidera Fausto Fernandez de pactar con el PP, aunque IU lo niega. Otro de los damnificados fue el secretario general de CCOO, José María Fidalgo, que perdió en su apuesta contra Rodolfo Benito.

 

 

 

Edita: Asesores de Publicaciones