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Noviembre de
2003
Nace el gigante Air France-KLM
Despegue
a golpe de alianzas
La hora de la resurrección
parece haber llegado para las aerolíneas. Eso sí, para lograrlo, las
compañías se han visto obligadas a dar un paso más en el entramado de
alianzas creado hace tiempo y reforzado para tratar de acometer la que
ha sido considerada por los expertos como la mayor crisis de la historia
del sector. En este escenario se enmarca el nacimiento del gigante Air
France-KLM, los planes de British Airways e Iberia y la orientación
de la Unión Europea hacia una política de cielos abiertos.
Iberia vivió un nuevo año complicado, con cambio de presidente incluido,
pero volvió a demostrar que es una de las compañías más solventes del
sector, tanto por sus resultados como por su comportamiento en Bolsa.
En el primer tercio del año se vio obligada a recortar su capacidad
para hacer frente al descenso de la demanda a consecuencia de la guerra.
También hubo de revisar sus objetivos recogidos en el Plan Director
y ampliar las previsiones de recorte de costes. Como desafíos añadidos
desfilaron ante la compañía la competencia de las llamadas aerolíneas
de bajo coste, la huelga de los repostadores de combustible de la Compañía
Logística de Hidrocarburos (CLH), que puso en jaque a las patronales
de las líneas áereas, al igual que el reparto de la nueva terminal del
Aeropuerto de Madrid Barajas.
Después del verano y con la privatización de Air France encarrilada,
las conversaciones de la compañía gala con KLM para una futura fusión
se aceleraron y culminaron en una alianza que supone un paso adelante
en la estrategia de las compañías para buscar ahorros de costes y mayor
rentabilidad, que supera a las macroalianzas del estilo de Oneworld.
El proyecto, al que podría unirse Alitalia, podría ser imitado por British
Airways e Iberia. Desde Londres, los altos directivos de la aerolínea
británica no han sido tímidos a la hora de señalar que Iberia es el
socio elegido para embarcarse a la aventura y que el visto bueno de
Bruselas a la operación de Air France y KLM supondría el pistoletazo
de salida. Más de un año después de los atentados del 11-S y tras el
fin de la guerra, el peor momento del sector han pasado.
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